










En el corazón de Madrid:
La calle Recoletos conecta el Paseo de Recoletos con la calle Serrano. Es una calle pequeña, de tan sólo 260 metros, vecina de la Biblioteca Nacional y de la Puerta de Alcalá y tiene, desde siempre, una afición desmedida a la gastronomía. La Cesta se encuentra en el corazón del corazón, en el número diez, a la derecha de la calle, según se sube del Paseo de Recoletos. Está ubicada en un edificio del año 1920, con parte de su fisonomía protegida por su valor arquitectónico, como el fresco del techo de la entrada del restaurante. Mire para arriba y cuidado con el escalón.
La Cesta ofrece seis ambientes distintos para que todo el mundo se sienta cómodo a cualquier hora del día:
La entrada, que se usa como sitio informal mientras se espera al turno de mesa o para tomar algo si se dispone de poco tiempo, cuenta con una mesa velador con un sofá y sillones para cuatro personas, y tres mesas altas con taburetes
Una salita contigua, con una gran mesa corrida con capacidad para diez personas, al abrigo de un gran botellero de cristal que separa la escalera que baja a la bodega.
La zona de bancada, compuesta por dos grandes sofás semicirculares enfrentados tiene mesas y sillas con capacidad para veinticuatro personas.
Un segundo comedor con cinco mesas, una circular y cuatro cuadradas, con capacidad para 14 personas.
La zona de barras, que es un espacio informal multiuso, tiene un gran sofá con sillones, tres mesas velador y dos bancadas al fondo que también sirven de barras, con capacidad para dieciocho personas. Este es el lugar más solicitado para tomar una copa.