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10 de noviembre 2010. Blog "No se le puede llamar cocina"
La Cesta Recoletos 10: glamour y calidad por todos los costados
Por una cadena de favores me invitaron esta semana a la inauguración de un local que algunos “avispados” esperábamos desde hace unos meses. Se llama LA CESTA, es un restaurante, y está en Recoletos Nº 10, T: 91 1400696
Es un local que ha nacido con todas las condiciones para ser un éxito.
Es un local que pretende dar una carta no muy larga de buena calidad a precio más que comedido. La verdad es que los principales ingredientes del éxito están presentes: la carta está muy bien, el local tiene un glamour extraordinario, la sala apunta muy bien y la selección de vinos es todo un acierto.
Veamos paso a paso el por qué de este póker de ases. El primer as es la cocina, esta supervisada y asesorada por nuestro admirado Oscar Velasco. Qué se puede añadir. La carta no es larga, pero más que suficiente para todos los gustos, desde los más clásicos: tortilla de huevos camperos con cebolla, o croquetas, hasta registros más sofisticados, dados de rape con tomate y cebolla compotados, arroz cremoso con gamba, etc…
Otro as es la sala: una decoración que ha llevado Pascua Ortega. Usando las terminologías anglosajonas Pascua Ortega es más que un icono. Es un totem de las artes decorativas. Es un señor que descubrío su vocación, hace muchos años trabajando en Nueva York para un banco español y que lo dejó todo para dedicarse a la decoración de interiores y a veces extreriores, fue el encargado por ejemplo de la decoración de exteriores de Madrid para la boda de los Príncipes de Asturias. Son innumerables los proyectos de interiorismo que ha llevado y es una referencia en interiorismo. Así que imaginaros: el sitio es muy glamuroso.Muy moderno, una estetica que, en los muebles, me recuerda al trabajo que ha hecho otro Totem, en este caso Patricia Urquiola en el Mandarin de BCN. Unos grandes paneles retroilumindos con escenas de mercado italianos tratados con una estética un tanto naif. Unos sofás muy amplios, espejos … merece la pena verlo, creo que con Le Cabrera es la decoración más moderna y comopolita.
Otro as es el servicio de sala: tutelado por Abel Valverde , responsable de la sala de Santceloni, el primer día a pesar del trajin de las 75-80 personas que estábamos allí y con la atenta y veloz supervisión de Abel fue como un reloj. Nos atendío una persona con una sonrisa de oreja a oreja no forzada y eso se agradece y mucho.
El último as es la carta de vinos y su servicio. Aquí han contado con el apoyo de David Robledo, sumiller de Santceloni, una carta muy bien dosificada, con vinos de excelente relación calidad precio pero tambien con vino de gama alta. Realmente atractiva. Nos contaba David que la primera vez que había visto la cubitera le había choquado mucho, pero la verdad es que ha quedado muy bien.
Antonio, el propietario con el que estuvimos hablando un rato, nos contaba que se ha embarcado en esta aventura por afición y se ve que, persona inteligente, ha optado por hacerse acompañar en esta iniciativa por una selección de entre los mejores profesionales del sector.
Por ubicación, cocina servicio, relación calidad precio etc no tengo dudas que ha nacido un local de éxito en Madrid.
Luego, más tarde, pongo las fotos de la carta, vereís que los precios son muy comedidos.
12 de noviembre de 2010. Carlos Maribona en ABC
La Cesta, buen trabajo en equipo
Como ya saben, esta semana ha comenzado su andadura LA CESTA, uno de los proyectos más ambiciosos de este otoño madrileño que nos está llegando cargado de novedades. Ambicioso sobre todo por el equipo que se hace cargo del restaurante, formado nada menos que por los tres primeros espadas de SANTCELONI, que como les he contado muchas veces es para mi el mejor de Madrid valorando el restaurante en su conjunto. Así que, sin abandonar Santceloni, Abel Valverde en la sala; Óscar Velasco, en la cocina; y David Robledo como sumiller, afrontan como socios el reto de coordinar un establecimiento muy diferente de lo que han llevado hasta ahora pero al que aportan toda su larga experiencia profesional. Ojo, en La Cesta está el equipo de Santceloni, pero no tiene nada que ver con ese restaurante, ni por supuesto con Santi Santamaría. Aunque este tiene el mérito generoso de haber autorizado a los tres a emprender esta aventura. La fórmula es sencilla: un espacio agradable y moderno, decorado por Pascua Ortega (pueden verlo en la foto de 11870.com que ilustra este post), en el que comer y beber bien sin que la factura se dispare, y con horarios amplios al alcance de todos. El miércoles estuve cenando allí y la verdad es que la primera impresión ha sido muy buena. Estamos ante otro de esos sitios llamados a funcionar en Madrid. Los mimbres de esta cesta no pueden ser mejores.
Empecemos con el local. Pascua Ortega ha hecho un buen trabajo en líneas generales sacando partido a un local muy alargado y por tanto complicado. El ambiente es moderno y acogedor, informal, cargado de detalles, con un espacio en la entrada donde tomar algo rápido en mesas altas, en el que, a modo de tienda, también se podrán adquirir algunas cosas, especialmente vinos. Una pena que el decorador haya tapado en parte los preciosos techos antiguos de esta zona de entrada, que en tiempos albergó una panadería. Tras la entrada, el restaurante, alargado como digo, con bonitos murales luminosos en una de las paredes, mientras que en la otra se han recuperado las ventanas originales, que estuvieron tapadas en el establecimiento que ocupó el local hasta hace unos meses. Se gana así mucha luminosidad, especialmente al mediodía. Una mezcla de sillas antiguas y modernas, mesas de distintos estilos, y otros objetos ocupan este espacio, que podemos considerar el comedor principal. Y al fondo, una zona de bar, de nuevo con mesas altas corridas desde las que se ve la cocina a través de cristaleras. Tres espacios distintos con una línea común. En la cena del miércoles me dio la impresión de que el local, que estaba lleno, con grupos grandes, es algo ruidoso. Y que algunas luces directas dan demasiado calor.
Una de las ventajas de La Cesta es su horario. Funciona ininterrumpidamente entre las 12,30 de la mañana y la 1,30 de la madrugada. Pensado para comer, cenar, picar algo fuera de horas, o tomarse una cerveza o una copa. Y la otra gran ventaja es el equipo que está detrás, aunque lógicamente no lo hará físicamente la mayoría de los días. Abel Valverde se ha ocupado de la sala, seleccionando un equipo competente y amable. Óscar Velasco de la cocina, con la elección de un cocinero con amplia experiencia en Santceloni, encargado de ejecutar una carta tan breve como inteligente y bien pensada, con precios moderados, de forma que ningún plato sobrepasa los 20 euros. Y David Robledo, de la bodega, con una selección muy cuidada de vinos de diferentes procedencias, con mayoría de españoles, buscando sobre todo precios asequibles y márgenes ajustadísimos que invitan a beber bien. Reforzado todo con una amplia oferta de vinos por copas que van desde un correcto champán Moncuit Hugues de Coulmet a 6 euros la copa, hasta un Alonso del Yerro 2008 (4 euros) o un San Vicente 2006 (7). Entre los detalles de Pascua Ortega llaman la atención las cubiteras, que son unas bolsas de plástico transparentes con el logo del restaurante en cuyo interior pueden verse perfectamente el hielo y la botella.
En cuanto a la cocina, Óscar Velasco ha hecho una sensata selección de platos muy tradicionales. Elaboraciones sencillas, que no siempre son las más fáciles de hacer, muy conseguidas, que gustan a todos y que buscan que la cuenta final no suba de los 35 o 40 euros. Ningún plato llega a 20 euros. Los más caros (19 euros) son los dados de rape con sofrito de tomate y cebolla, y el solomillo de buey en dados con piperrada de cebolla y pimiento verde. Y además parte de ellos pueden pedirse por medias raciones y casi todos son adecuados para compartir. En la cena del otro día probé bastantes cosas y la impresión, con pequeñas excepciones, no pudo ser mejor. Me gustó mucho la conserva de mejillones casera con pimentón y vino de Jerez. También la tostada (la palabra tosta me horroriza) de burrata con tomate, aceitunas de Kalamata y rúcula. Espléndidas las croquetas de jamón ("al estilo de la abuela Matilde"), lo mismo que la jugosa tortilla de patata y cebolla. Para repetir ambas. Otra excelente opción son los callos de ternera, bien clásicos, impecables. Muy rico y cremoso el salmorejo de champiñones con huevo de codorniz. Tomamos también el tartar de ternera blanca, el mismo que hacen en Santceloni, para mi gusto un tanto plano de sabor. Necesita algo más de alegría porque la ternera blanca tampoco es una carne especialmente sabrosa. Lo más flojo de la noche, una brocheta de langostinos pasados de punto con un puré de berenjena que no le pega nada a los langostinos. Me quedé con las ganas de probar más cosas: raviolis de setas de otoño, menstra de verduras naturales, sopa bullabesa, butifarra con puré de hinojo o las judías del Barco de Ávila con cocochas de bacalao. Tengo que repetir en breve.
A los postres no les presté mucha atención. Recuerdo eso sí dos buenos helados caseros, de piña y de chocolate, y la crema cuajada de café. En la carta ofrecen un plato de quesos por 9 euros, que sabiendo el conocimiento que tiene Abel Valverde y la selección que hace para Santceloni, seguro que está muy bien. En resumen, un sitio atractivo, lleno de detalles profesionales, que se convierte en otra de las referencias imprescindibles en este Madrid gastronómico al que la crisis no detiene.
20 de noviembre 2010. Maricar de la Sierra en Expansión
En 'Santceloni', tres puntales de la gastronomía inauguran un espacio moderno de cocina tradicional y buenos precios.
La cocina lleva la firma de Óscar Velasco; la bodega, de David Robledo, y en la sala está Abel Valverde, en un local con decoración de Pascua Ortega.
Sin dejar Santceloni, donde siguen a diario al pie de cañón, Óscar Velasco, David Robledo y Abel Valverde han inaugurado un nuevo restaurante donde, sin pretensiones de alta gastronomía, ponen en práctica todo lo que saben hacer, que es mucho, en pleno barrio de Salamanca.
En un espacio moderno y bonito, diseñado por Pascua Ortega, aciertan con una cocina tradicional, de mercado, con elaboraciones sencillas y sabrosas, y una factura total que no sobrepasa los 35 euros.
Con tres zonas, nada más entrar hay un mostrador de tienda donde se venden productos gastronómicos y mesas altas para picotear algo entre horas o tomar una copa. Con el techo original de la antigua panadería, es impagable la mesa redonda junto al gran ventanal. A continuación, un comedor alargado, con profusión de la luz natural, ya que se han mantenido los ventanales originales, y mesas bien dispuestas, mobiliario vintage y sillas de diferente estilo. Al fondo, con vistas a la cocina tras unos cristales, unas mesas altas en dos alturas donde se puede comer mientras se observa el devenir de la cocina.
En todos los espacios de La Cesta la carta es la misma «para adaptarnos a las necesidades del cliente«, explica Velasco. El chef del Santceloni ha puesto al frente de la cocina a uno de los suyos, ya que trabajaron juntos durante tres años en el restaurante. Pero todos, tanto Velasco, como Robledo o Valverde, están muy pendientes de este nuevo proyecto.
Con una carta Breve, pero muy apetecible, que se puede degustar en medias raciones, se puede comenzar con una delicada conserva casera de mejillones con pimentón y vino de Jerez; seguir con las estupendas croquetas de jamón o la jugosa tortilla de patatas; los callos de ternera o los sabrosos raviolis de setas.
Son realmente buenos los dados de rape con sofrito de tomate y cebolla; o un arroz cremoso de gambas rojas, calabacín y zanahorias.
Antes de los postres caseros, un plato de quesos revela la maestría de Valverde en esa impresionante selección que tiene en Santceloni. Él se encarga también de cuidar ese servicio «cercano al cliente».
Por su parte, David Robledo ha hecho una cuidada selección de vinos a muy buenos precios, también por copas, que se conservan en la bodega acristalada de la entrada. Hay hasta 70 referencias «en la copa y con temperatura correcta». Se sirven en originales cubiteras de plástico transparente que dan una idea del aire informal pero cuidado de todo este restaurante.
26 de noviembre 2010. Carlos Maribona en Madrid 360 ABC
La Cesta, abierto hace quince días, es uno de los proyectos más ambiciosos de este otoño cargado de novedades. Ambicioso sobre todo por el equipo que está detrás, formado nada menos que por Abel Valverde, Óscar Velasco y David Robledo, los tres responsables de Santceloni, uno de los grandes comedores de Madrid. La fórmula es sencilla: espacio agradable y moderno, pensado para comer y beber bien sin que la factura se dispare, y con horarios amplios. Funciona de manera ininterrumpida entre las 12:30 de la rumiana y la 1 :30 de la madrugada, para comer, cenar o' picar fuera de horas, o tomarse una cerveza o una copa. Valverde ha seleccionado para la sala a un equipo competente y amable. Velasco ha elegido para la cocina un joven chef con experiencia en Santceloni, encargado de ejecutar una carta breve e inteligente, sin que ningún plato sobrepase los 20 € y con posibilidad en muchos de medias raciones. y Robledo ha hecho una atractiva y cuidada bodega, con precios asequibles, márgenes ajustados y amplia oferta por copas. El resultado: una casa dc comidas adaptada al siglo XXI.
Lo demuestra la carta, a base de platos tradicionales. Elaboraciones sencillas, resueltas con acierto, que gustan a todos. Muy lograda la conserva de mejillones casera (8). También la tostada de burrata con tomate (11). Espléndidas las croquetas de jamón (11) y la jugosa tortilla de patata y cebolla (11'). Otras excelentes opciones son los callos de ternera (13), impecables, y la menestra caldosa de verduras (14), todas al dente y con un caldo de pollo sabroso y reconfortante. Muy rico y cremoso el salmorejo de champiñones con huevo de codorniz (9). También está buena la bullabesa (15), aunque acusa un exceso de tomate. Probamos el tartar de ternera blanca (16), el mismo que hacen en Santceloni, que necesita algo más de alegría porque la ternera blanca no es una carnc especialmente sabrosa. Lo más flojo, una brocheta de langostinos (17) pasados de punto con un puré de berenjena que no le pega nada. De los post res (4,50) destacan los helados caseros y la crema cuajada de café. Otra opción es el plato de quesos (9) seleccionados COIl criterio por Abel Valverde. Un sitio atractivo, lleno de detalles profesionales, que se convierte en otra de las referencias imprescindibles en este Madrid gastronómico al que la crisis no detiene.
Decoración de Pascua Ortega
Ortega ha logrado un ambiente acogedor, informal, cargado de detalles como las cubiteras, que son bolsas de plástico transparentes. En la entrada, un espacio donde tomar algo rápido. La sala cuenta con bonitos murales.
La Cesta
Dirección: Recoletos 10 Tel. 91140 06 96. Cerrado domingos y lunes noche. Tarjetas: todas. Zona de fumadores.
Lo mejor: la inteligencia de la carta.
Precio medio: 40 €.
Calificación: 7.5.
Salsa de Chiles: hltp://blogs.abc.es/gastronomia
26 de noviembre 2010. Crónica Gastronomía
La Cesta de Recoletos, una apuesta por calidad a buen precio
En el número 10 de la calle Recoletos ha abierto sus puertas un local fruto de la experiencia y la búsqueda de nuevas formulas para dar de comer a un público mas joven, con menos recurso, pero al que le gusta comer bien y que además sabe distinguir calidad y exige servicio.
Y es que La Cesta, es fruto de la búsqueda de la propiedad y el equipo de Santceloini. En esta ocasión, con Óscar Velasco como asesor de cocina, David Robledo dirigiendo la bodega y Abel Valverde al frente del equipo de sala, tratar de fdar esa respuesta que otros muchos también intentan. Sin abandonar Santceloni, el trío de ases se encarga de coordinar y dirigir un proyecto diferente y rompedor en el que han apostado por una cocina de mercado adaptada a un público más heterogéneo y a las necesidades del día a día y por un espacio multifuncional decorado por Pascua Ortega en el que se puede desde disfrutar de un tapeo informal en barra o tomar las primeras copas de la noche hasta comer o cenar en mesa, eso sí, por menos de 35 €.
Abel Valverde lo define con claridad, aunque escribirlo es algo mas complejo, porque con un horario continuado, no es un gastrobar, ni un restaurante ni, obviamente, un bar al uso, pero al mismo tiempo trata de cubrir todos esos aspectos. Asi que la mejor forma de entenderlo fue probarlo y resulto que su carta de copas, es completa y asequible al bolsillo, que la carta de vinos muy bien pensada, permite la degustación por copa de muchos d ellos caldos seleccionados, que además se agrupan por categorías, incluso divertidas, “vinos tintos, jóvenes y frescos; tintos con mas crianza”, etc..
Pero además, se come bien. Como se trataba de analizar el mayor número posible de platos, pedimos una degustación de medios platos y desfilaron por nuestra mesa.
• Una conserva de mejillones, fresca y natural, llena de sabor
• Una pequeña tosta de burrata de una suavidad y una mezcla de gustos, especial
• Un pequeño tartar de ternera blanca que no tiene nada que envidiar al tradicional
• Una pequeña tortilla de patatas jugosa y esplendida
• Unos dados de rape, curiosa manera de comer ese pescado pero que resulta novedosa y deliciosa
• Unos callos que no hay que alabar porque solo el nombre ya es suficiente
• Un plato de queso, con tres tipos de queso que varían según temporada, pero que es un cierre perfecto para una gran comida
El apartado de los postres lo dejamos para otra ocasión, puesto que ya era suficiente aunque probamos un sugerente mouse de chocolate y todo ello regado con un Melquior Crianza , cuyo precio es de 15€ En definitiva un muy buen balance para ser un local recién abierto y que puede que algo vaya todavía perfeccionándose algo mas.
Para su conocimiento, aunque la entrada no da idea del local, resulta que junto a un coqueto mostrador rodeado de mesas altas, que invita a tomar el apetitivo, nos encontramos un espacio contiguo, que, gracias al juego creado por Pascua Ortega, presenta un comedor de restaurante con todas sus comodidades: mesas bien dispuestas, mobiliario vintage, sillas de diferentes estilos y procedencias y, en las paredes, dos impresionante murales luminosos y amplios ventanales que aportan una cálida y acogedora luminosidad. Y al fondo, una zona de bar levantado sobre un segundo nivel con mesas altas corridas que ofrecen una perfecta panorámica de todo el local, incluyendo la cocina acristalada. “Para divertirse desde lo alto”, asegura Valverde, con un gin tonic o una copa de vino en la mano.
27 de noviembre 2010. Andrés Sánchez Magro en La Gaceta
Definitivamente la gastronomía contemporánea ha encontrado la solución a las mesas vacías montando gastrobares o espacios semejantes. Cuando las crisis aprieta, y la incomprensión sonde la alta cocina se extiende, muchos hosteleros de primer nivel se han inventado una segunda marca que les permita sobrevivir. El llamativo y chic restaurante llamado La Cesta (C/ Recoletos, 10. Madrid) participa de alguna de esas ideas aunque tiene algún hecho diferencial. Para empezar, porque sus responsables son el cocinero (Oscar Velasco), el matice (Abel Valverder) y el sumiller (David Robledo) del biestrellado Sant Celoni madrileño, que se apartan aquí del todopoderoso influjo de Santi Santamaría. Además se lucha desde el planteamiento de la carta y en las ejecuciones por evitar el peligro de estandarización. Muchos gastrobares se parecen tanto unos a otros que el comensal puede sentir vértigo por no saber duden come. Con sus tres espacios diferenciados, La Cesta, decorada por Pascua Ortega, nos plantea un exquisito tratar de ternera blanca, una tortilla de patata hecha al momento, unos deliciosos dados de rae con sofrito de cebolla y tomate, unos callos o judías contundentes. Se aprecia que algunos platos como el salmorejo de champiñones, quizá por esa tendencia de lo suave, tienen escasez de sabor. Muy medida carta de vinos, un hojaldre de ciruelas hecho en casa, como todos los postres, y un precio asumible, son ingredientes de este nuevo restaurante casual.
27 de noviembre 2010. Jula Pérez en La Luna de Metrópoli
El jefe de cocina de «Santceloni» y su equipo emprenden un proyecto simultáneo, para todos los bolsillo: «La Cesta»
Óscar Velasco (Segovia, 1973), jefe de cocina del restaurante gastronómico del hotel Hesperia de Madrid y discípulo aventajado de Santi Santamaría, quiere dejar las cosas claras desde el principio. Em esta aventura recién estrenada le acompañan David Robledo y Abel Valverde, sumiller y jefe de sala de Santceloni.
Pregunta.- ¿Qué hace los tres pilares de un dos estrellas Michelin en un restaurantito como La Cesta?
Respueta.- Intentar ganar dinero.
P.- ¿Tan mal les paga Santi Santamaría?
R.- (Risas) No, no es eso. Estamos encantados con él, u está al tanto de todo lo que hacemos, pero ésta es una forma de crecer profesionalmente, de abrir camino en otras áreas de la hostelería. La alta cocina vive tiempos difíciles, casi todos los cocineros de prestigio está poniendo en marcha locales informales, la tendencia va por ahí, y no queremos quedarnos al margen. En Santceloni no podemos hacer lo que queremos: en la Cesta, sí. Nosotros decidimos: si acertamos, el mérito será nuestro y, si nos equivocamos, tendremos que asumir los errores.
P.- Pero un local como éste, en pleno barrí de Salamanca y decorado por Pascua Ortega, no se monta con tres euros.
R.- Tenemos un socio capitalista: Antonio Gonzáles Noaín. Es un hombre muy inteligente con unos planteamientos muy claros. Nosotros tres ponemos nuestro conocimiento y un poquito de trabajo en nuestros días libres, figuramos como asesores. EN el futuro, si todo funciona como esperamos, tendremos una participación en la empresa.
P.- Las comparaciones son odiosas, pero inevitable. Más de uno pensará que va a comer como en Santceloni pero más barato.
R.- Que nadie se equivoque, La Cesta no tiene nada que ver con Santceloni. Es un lugar sin pretensiones, informal, para comer sencillo pero rico; ese sitio al que a nosotros mismos nos gusta ir cuando libramos.
P.- Lo que está claro es que ustedes no van a estar en La Cesta.
R.- No, nuestro sitio está en Santceloni. Vendremos en el tiempo libre, pero hemos reunido un equipo buenísimo que ha trabajado antes con nosotros. En cocina estará Adolfo Santos y en la sala, Antonio Lima, apoyado por un sumiller.
P.- ¿No son muchos jefes para una taberna?
R.- Queremos que la gente se sienta bien tratada y cuidar los detalles, pero sin agobiar. Dar de comer bien por un precio razonable.
P.- Enonces, a la hora de pedir, se acabaron la trufa blanca y el caviar, ¿no?
R.- Desde luego, ahora toca hacer croquetas, callos, tortilla, unos buenos boletus de temporada… La carta será fija y añadiremos sugerencias según la época del año: espárragos, sardinas… Cualquier producto bueno, bien tratado, tiene dignidad, además, ¿quién come todos los días caviar y trufa blanca? Lo que no faltará será el jamón, el lomo, unas buenas latas… esos productos que forman parte de la cultura tabernaria, y los vinos por copas.
P.– ¿Por eso no han prescindido de la barra?
R.- Claro, queremos que el espacio de la entrada tenga un horario ininterrumpido, donde se pueda picar algo a cualquier hora, aunque la cocina esté cerrada. Abriremos desde las 12.30 hasta la una de la madrugada.
28 de noviembre 2010. Euro Mundo Global
La Cesta de Recoletos: Trío de Ases
Con un reparto de lujo, una decoración fresca e informal y una carta sencilla a precios muy razonables, La Cesta se convierte en el nuevo punto de encuentro del público gourmet
En el número 10 de la calle Recoletos abre sus puertas el que sin duda se posiciona como el estreno más esperado de la temporada. Y es que el dream team de La Cesta, con Óscar Velasco como asesor de cocina, David Robledo dirigiendo la bodega y Abel Valverde al frente del equipo de sala, constituye una promesa de éxito seguro. Sin abandonar Santceloni, el trío de ases se encarga de coordinar y dirigir un proyecto diferente y rompedor en el que han apostado por una cocina de mercado adaptada a un público más heterogéneo y a las necesidades del día a día y por un espacio multifuncional decorado por Pascua Ortega en el que se puede desde disfrutar de un tapeo informal en barra o tomar las primeras copas de la noche hasta comer o cenar delux en mesa, eso sí, por menos de 35 €. En definitiva, un local para todos los públicos, bolsillos y horas del día… y de la noche.
No es un gastrobar, ni un restaurante ni, obviamente, un bar al uso. La Cesta es todo eso y mucho más, tres espacios diferentes pero perfectamente integrados en un local moderno, alegre y desenfadado. En la entrada, recibe al cliente un coqueto mostrador rodeado de mesas altas, que invita a tomar el apetitivo. El espacio contiguo, gracias al juego creado por Pascua Ortega, presenta un comedor de restaurante con todas sus comodidades: mesas bien dispuestas, mobiliario vintage, sillas de diferentes estilos y procedencias y, en las paredes, dos impresionante murales luminosos y amplios ventanales que aportan una cálida y acogedora luminosidad. Y al fondo, una zona de bar levantado sobre un segundo nivel con mesas altas corridas que ofrecen una perfecta panorámica de todo el local, incluyendo la cocina acristalada. “Para divertirse desde lo alto”, asegura Valverde, con un gin tonic o una copa de vino en la mano.
La carta, breve pero muy bien estructurada, es la misma en todas las espacios de La Cesta y está perfectamente adaptada a las necesidades de cada cliente, a las diferentes franjas horarias y a todos los bolsillos. La cocina, es eminentemente de mercado, segura, popular, con muy buen producto y propuestas para compartir. Tartar de ternera blanca con el bouquet de lechugas, dados de rape con sofrito de tomate y cebolla o arroz cremoso de gambas rojas, calabacín y zanahorias… son algunas de las propuestas culinarias que te pone en la mesa un servicio atento y desapercibido, “cercano al cliente”, indica Valverde. La propuesta multifuncional se completa con una carta de vinos “divertida”, en la que figuran hasta 70 referencias nacionales e internacionales a precios muy ajustados y servidos en la copa adecuada y a la temperatura correcta. Hay también una amplia oferta de vinos y champanes por copa y una buena selección de destilados para el after work.
La Cesta ofrece un horario interrumpido de de 12.30h a 02.00h y, aunque la cocina abre al mediodía y por la noche, “un cliente de media tarde siempre tendrá el picoteo deseado a la entrada”. En definitiva, un bistró ajustado para los amantes del buen comer y el buen beber, con una propuesta gourmet para disfrutar sólo o con amigos, a cualquier hora del día, rápida o pausadamente, pero siempre con la confianza de un equipo con estrella (Michelín).
Dirección: Recoletos, 10
Teléfono: 911 400 696
Horario: de 12.30h a 02.00h
Precio medio: 35€
Noviembre 2010. Miguel Garrido en Con mucho gusto
La gastronomía madrileña continúa en auge y prueba de ello son las numerosas aperturas que estamos viendo en los últimos meses. Además de la nueva hornada de restaurantes peruanos de la que hablábamos el mes pasado, con Virú, La Gorga y T’anta a la cabeza, la capital cuenta con nuevos espacios gastronómicos para todos los gustos y bolsillos: italianos, asiáticos, de mercado o de alta gama, pero todos con la promesa segura de hacer pasar un buen rato al gourmet.
La Cesta, trío de ases. En noviembre abrió en la calle Recoletos el que sin duda tiene visos de convertirse en el estreno de la temporada. Decorado por Pascua Ortega, el dream team de La Cesta, con Óscar Velasco (Premio Nacional de Gastronomía 2007) en los fogones, David Robledo al frente de una magnífica bodega y Abel Valverde (Premio Nacional de Gastronomía 2008) capitaneando la sala, constituye una promesa de éxito seguro. En este proyecto los tres de Santceloni han apostado por un espacio donde poder disfrutar de un tapeo más informal en la barra o sentarse a la mesa y comer o cenar de lujo por menos de 40 euros. La cocina, eminentemente de mercado, lleva el sello inconfundible del que en 2007 fuera reconocido como Chef l’avenir, una distinción que ya ha avalado con creces convirtiéndose en uno de los tops de la alta cocina del país.
Alta cocina italiana con propuestas como las de Andrea Tumbarello o el comedor de lujo Piu di Prima, el nivel de la cocina italiana sigue subiendo, esta vez de la mano de Maurizio Oggianu. El que fuera durante años maître de La Taverna Siciliana inauguró este verano Mezzo Giorno, un recoleto y elegante restaurante en la calle Lagasca que recrea los comedores italianos de los años cuarenta. En el Oggianu, el maestro Giorno ha cambiado su chaquetilla de maître por la de cocinero y elabora sabrosas recetas caseras del sur de Italia, con ingredientes de primera calidad, la mayoría traídos de su tierra, y con un notable punto de innovación. A destacar los carpaccios y pastas artesanas.
Nuevo lujo oriental los cada vez más numerosos devotos de la cocina oriental también están de enhorabuena. Si hace apenas dos meses abrían sus puertas Nikkei 225, de la mano de Luis Arévalo (ex de 99 Sushi Bar) y Fuku, el último proyecto de los creadores de Ayala Japón y China Crown, ahora es Roger Chen quien se aventura con un nuevo local. El propietario de Asia Gallery, el mítico chino de lujo del Palace, y Zen Central, inaugura Zen Market, un rompedor espacio ubicado en el estadio Santiago Bernabéu. Cuenta con más de 1.500 m² de superficie, once palcos privados al campo y una decoración firmada por Ignacio García de Vinuesa. En lo gastronómico ofrece una cocina china de lujo con fondo clásico, así como una buena selección de los mejores sushis y makis de la cocina japonesa. Una propuesta que se completa con un amplio horario, ya que abre todos los días de la semana desde las 12 del mediodía hasta las 3 de la madrugada, lo que sin duda le convertirá en el nuevo punto de encuentro de los amantes de la alta cocina asiática y de la gente guapa de Madrid. En definitiva, innovadoras propuestas, casi todas avaladas por el sello del buen hacer culinario, que a buen seguro colapsarán las agendas de quienes no les importa pagar si a cambio disfrutan de un buen servicio y mejores platos y vinos
4 de diciembre 2010. José Carlos Capel en El Viajero El País
La Cesta, un restaurante informal recién inagurado en Madrid
La ola de las segundas marcas, los testimonios del prêt à porter en el ámbito de la alta cocina prosiguen imparables adoptando formas variopintas. Detrás de La Cesta, restaurante recién inaugurado, no emerge un cocinero famoso ni un empresario conocido, sino un equipo serio integrado por tres profesionales -Óscar Velasco (cocina), David Robledo (bodega) y Abel Valverde (sala)- que, bajo la dirección del prestigioso Santi Santamaría, trabajan a diario en Santceloni (Madrid) a la sombra del hotel Hesperia. Una iniciativa rara en la que los implicados intervienen como asesores de este segundo lugar en alianza con un socio capitalista, Antonio González, ajeno al mundillo hostelero. Y, por supuesto, sin abandonar sus respectivos puestos de trabajo. Con naturalidad, Santamaría sale al paso de malentendidos: "Veo con buenos ojos el proyecto. Considero legítimo que en su tiempo libre intenten desarrollar otras actividades".
De los fogones de La Cesta se ocupa el cocinero Adolfo Santos, discípulo de Velasco, mientras que la sala corre a cargo de Antonio Lima, desbordado por las circunstancias. Después de unos comienzos balbuceantes y tras enmendar algunas recetas catastróficas, como los callos, de salsa tosca y tufo intenso, el local intenta enfilar bases gastronómicas más firmes a pesar de que todavía deba pulir aspectos extraculinarios: las mesitas, pequeñas; los taburetes, muy incómodos, y las miniservilletas, de fibra sintética. Reparos a los que se suman sus precios, solo en apariencia razonables, porque las cantidades apuntan a exiguas y sus medias raciones no son más que tapas. No es extraño que las facturas, que oscilan entre 35-45 euros por persona, puedan parecer elevadas. Poco que ver con el espíritu del bajo coste.
Segunda barra
Más coherente es el interiorismo de Pascua Ortega, que ha prestado aire contemporáneo a un local umbrío. Entre la barrita de entrada con mesitas para picar y el fondo del comedor dotado de una segunda barra, se prodigan los aciertos estéticos. Un divertido escenario de esa nueva informalidad urbana en la que privan horarios a la última, desde las doce y media de la mañana hasta las dos de la madrugada.
¿Y en la carta? Especialidades de corte casero salpicadas de detalles de refinamiento. "Que nadie se equivoque", afirma Velasco. "La Cesta no tiene nada que ver con Santceloni. Es un lugar sin pretensiones, informal, para comer sencillo". Resultan intrascendentes los mejillones de aperitivo, agradables las croquetas de jamón, correcta la tortilla de patatas, algo insulso el foie-gras en tarrina, sabrosa la butifarra a la plancha y bastante fina la tapita de burrata. Fuera de carta se ofrecen algunos platos de cuchara, como el magnífico guiso de alubias con pescado. Debería mejorar el tartar de ternera, falto de chispa, a pesar de que, en línea con la tendencia moderna, se adereza poco para no anular el sabor de la carne con mostazas y picantes, y no están mal los callos, alejados de los típicos madrileños, que recuerdan los que se expenden en carritos ambulantes por las calles de Florencia. Lástima que los postres (mousse de chocolate, galleta de almendra rota), demasiado contundentes, precisen de una revisión en consonancia.
10 de diciembre 2010. T.F. en la Razón
La Cesta de los cracks de Santceloni
Antes de comenzar a desmenuzar el local, una de las aperturas más esperadas del otoño, es fundamental advertir que la oferta gastronómica del mismo está asesorada por Óscar Velasco, quien, cuidado, no ha abandonado los fogones de Santceloni, y si entra en la cocina se topará con su segundo, el jovencísimo Adolfo Santos García. En la sale le cuidará Antonio Lima, que también se ocupa de la bodega y forma parte del equipo de Santi Santamaría, aunque éste no tienen nada que ver con el proyecto. El objetivo, dice Adolfo, es servir una cocina de mercado de calidad en un local en el que es fundamental la agilidad del servicio, ya que los comensales buscan comer bien, rápido e, incluso, casi a cualquier hora. Una advertencia: los platos no superan los 19 euros, así que la cuenta resulta razonable. Nosotros comenzamos por la conserva casera de mejillones con pimentón y vino de Jerez de la que ya nos habían hablado y así, es de repetir, igual que la tortilla de patata y cebolla, jugosa y finita, las croquetas y los dados de rape con sofrito de tomate y cebolla. Triunfó el tratar de ternera blanca, el ravioli de setas de temporada y la butifarra con puré de hinojo. Pregunte por el plato del día, contundente y delicioso, por la estudiada carta de vinos por copas y la selección de quesos de Abel Valvérde.
Dirección: C/Recoletos, 10. Madrid.
Tel.: 911400696.
Precio medio: 35 euros.
Plato estrella: los mejillones.
Cierre: domingos y lunes noche.
Diciembre 2010. El Magazine de la Gastronomía
La Cesta de Recoletos es un nuevo restaurante que cuenta con la asesoría culinaria de Óscar Velasco, uno bodega a cargo de David Robledo y la dirección de sala de Abel Valverde, todos ellos miembros del equipo del famoso establecimiento "triestrellado" Santceloni, propiedad de Santi Santamaría. Esta cuadrilla de lujo se ha coordinado para poner en marcha este proyecto sin abandonar su establecimiento principal, apostando por una cocina de mercado en un ambiente moderno –decorado por Pascua Ortga– con un precio medio de 35 euros.
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10 de diciembre 2010 al 11 de enero de 2011. Strogonoff
La Cesta de Recoletos, nuevo punto de encuentro para un público gourmet
Aún en eitiempos difíciles, siempre hay lanzados que se aventuran en empresas nuevas. Este el esl caso de Óscar Velasco, David Robledo y Abel Valverde, el equipo en Madrid del prestigioso Sant Celoni. Este trío de ases ha abierto La Cesta de Recoletos, una interesante propuesta gastronómica con precios para todos los bolsillos. Un espacio multifuncional decorado por Pasuca Ortega, abierto desde las 12:30 hasta las 2 de la madrugada de forma ininterrumpida, copas a todas horas, y comer o coner en mesa a un precio medio de 35 euros. La Cesta de Recoletos, c/Recoletos, 10, Madrid. Teléfono 91 140 06 96.
18 de diciembre 2010. Andrés Sánchez Magro en La Gaceta
Más informal, ideal para cenas de empresas o para celebrar la Nochevieja… las posibilidades de restaurantes para estas fiestas son amplias y variadas. Encuentre el suyo.
Estamos a las puertas de la Navidad, a las puertas de uno de los periodos del año donde la gastronomía toma una relevancia especial. Las comidas y cenas familiares llenan días señalados en compañía, pero los encuentros también ocupan otros días junto a compañeros de trabajo, amigos, no tan amigos… y siempre en torno a una mesa con opipara comida. En todas las ciudades de España podemos encontrar un espacio adecuado, un restaurante a medida, un local donde colmar el espíritu gastronómico y navideño.
La informalidad deseada
Aunque los días clave son eminentemente familiares, la Navidad es también un buen momento para reunirse con amigos. Para ello, nada mejor que elegir un sitio informal, de buena relación calidad-precio y, a ser posible, apto para tomar unas copas después de la comilona. Con una cocina de mercado que admite raciones para compartir y una decoración fresca,p obra de Pascua Ortega, con mesas amplias o corridas, La Cesta de Recoletos se convierte en la opción perfecta para grupos. Otra divertida alternativa es la que propone Bristobar, donde puedes disfrutar de los winners de la cocina británica y de los mejores y más variados Gin Tonic de la capital. Para los amantes de la cocina asiática, el tailandés Krachai ofrece un ambiente ameno y distendido, los curries más auténticos y exóticos cócteles made in home para la sobremesa. Y, para asiduos del chiquito, Va de Baco ofrece una amplia selección de vinos y una gastronomía tradicional con guiños internacionales perfecta para in festín informal.
Lujo Gastronómico
Pero quizá tanta innovación e informalidad no va con usted y lo que realmente le gusta es lo tradicional bien entendido, con apuntes de vanguardia culinaria, pero en un ambiente que conoce y suficientemente espacioso como para reunir a toda la empresa. Para ello, dos de los mejores restaurantes de la capital son Pedro Larumbre y Espacio 33. El templo gastronómico del chef navarro, en el edificio que fuera la sede del diario ABC, en plena Castellana, dispone de la mejor y más variada oferta de menús navideños de la capital, donde no faltarán incunables como la carrillera de ibérico de con calabaza de Jerez o la pluma de ibérico al oloroso. Más espacial y no menos especial es la oferta de Espacio 33, cuya planta con vistas y cuyos reservados están preparados para servir sus delicatessen a los grupos más divertidos. Las propuestas son variadas y se encuentran entre los 50 y lo 70 euros.
Disfrutar de la Nochevieja
Muchos son los locales premium que abren sus puertas para celebrar la última noche del año, pero sólo algunos pueden presumir realmente de su propuesta. Es el caso de ya citado Va de Baco, con una bodega en el menú simplemente espectacular; de Zorzal, corte clásico siempre actual, o de Aspen, en La Moraleja madrileña. El restaurante del empresario Miguel Arias propone un juego sorprendente donde tú decides lo que quieres comer de antemano, pudiendo seguir la fisga, ya en 2011, en el bar del complejo.
Aunque no sólo de Madrid vive el hombre, y por toda España la Nochevieja también se disfruta gastronómicamente. Es el caso de Barcelona, donde destaca con énfasis la fiesta del restaurante A Contraluz, un bosque natural en la parte alta de la Ciudad Condal que brilla con luz propia. Con un excelente menú degustación, con ostras por primera vez, el paraje de Carla Tarriella entrará en 2011 tocando las campanadas con cacerolas. Aunque puede ser que lo que quiera para Nochevieja sea alejarse del mundanal ruido y vivir una experiencia gastronómica y hostelera diferente. Para ello, recomiendo el Cigarral de Las Mercedes, en Toledo, y La Finca de Duque, en Segovia, dos propuestas relajantes y preciosas para desconectar, vivir la noche de 31 y el día 1 y empezar con paz y relax un feliz año para todos.
Recomendamos
La Cesta. Recoletos, 10. Madrid. 91 140 06 96.
El Trifón. Jimios, 1-3. Sevilla. 95 422 93 15.
Bristolbar. Almirante, 20. Madrid. 91 522 45 68.
Krachai. Fernando VI, 11. Madrid. 91 833 65 56.
Pedro Larumbre. Serrano, 6. Madrid. 91 575 11 12.
Bodegas Campos. Lineros, 32. Córdoba. 95 749 75 00.
Zorzal. Eduardo Dato, 5. Madrid. 91 446 45 48.
Óleo. Juan Antonio Benillure, 9. Valencia. 93 367 58 65.
A Contraluz. Milanesat, 19. Barcelona. 92 203 06 58.
El Cigarral de las Mercedes. Ctra. de Piedrabuena, 72. Toledo. 925 25 20 64.
La Finca de Duque. Ctra. de Soria, km 172. Sotosalbos (Segovia). 921 40 30 13.
21 al 28 de diciembre 2010. El periódico de la publicidad
Con un reparto de lujo, una decoración fresca e informal y una carta sencilla a precios muy razonables, La Cesta se convierte en el nuevo punto de encuentro del público gourmet. En el número 10 de la madrileña calle de Recoletos abre sus puertas el que sin duda se posiciona como el estreno más esperado de la temporada. Y es que el dream team de La Cesta, con Osear Velasco como asesor de cocina, David Robledo dirigiendo la bodega y Abel Valverde al frente del equipo de sala, constituye una promesa de éxito seguro. Sin abandonar Santceloni. el trío de ases se encarga de coordinar y dirigir un proyecto diferente y rompedor en el que han apostado por una cocina de mercado adaptada a un público más heterogéneo y a las necesidades del día a día y por un espacio multifuncional decorado por Pascua Ortega en el que se puede desde disfrutar de un tapeo informal en barra o tomar las primeras copas de la noche hasta comer o cenar de lux en mesa, eso sí, por menos de 35 euros. En definitiva, un local para todos los públicos, bolsillos y horas del día… y de la noche.
No es un gastrobar, ni un restaurante ni, obviamente, un bar al uso. La Cesta es todo eso y mucho mas, tres espacios diferentes pero perfectamente integrados en un local moderno, alegre y desenfadado. En la entrada, recibe al cliente un coqueto mostrador rodeado de mesas altas, que invita a tomar el aperitivo. El espacio contiguo, gracias al juego creado por Pascua Ortega, presenta un comedor de restaurante con todas sus comodidades: mesas bien dispuestas, mobiliario vintage. sillas de diferentes estilos y procedencias y, en las paredes, dos impresionante murales luminosos, y amplios ventanales que aportan una cálida y acogedora luminosidad. Y al fondo, una zona de bar levantado sobre un segundo nivel con mesas altas corridas que ofrecen una perfecta panorámica de todo el local, incluyendo la cocina acristalada. "Para divertirse desde lo alto", asegura Valverde, con un gin tonic o una copa de vino en la mano.
La carta, breve pero muy bien estructurada, es la misma en todas las espacios de La Cesta y está perfectamente adaptada a las necesidades de cada cliente, a las diferentes franjas horarias y a todos los bolsillos. La cocina, es eminentemente de mercado, segura, popular, con muy buen producto y propuestas para compartir. Tartar de ternera blanca con el bouquet de lechugas, dados de rape con sofrito de tomate y cebolla o arroz cremoso de gambas rojas, calabacín y zanahorias… son algunas de las propuestas culminares que se te pone en la mesa un servicio atento y desapercibido, "cercano al cliente", indica Valverde.
La propuesta multifuncional se completa con una carta de vinos "divertida"', en la que figuran hasta 70 referencias nacionales e internacionales a precios muy ajustados y servidos en la copa adecuada y a la temperatura correcta. Hay también una amplia oferta de vinos y champanes por copa y una buena selección de destilados para el after work.
La Cesta ofrece un horario interrumpido de de 12.30h a 02.00h y, aunque la cocina abre al mediodía y por la noche, "un cliente de media tarde siempre
tendrá el picoteo deseado a la entrada". En definitiva, un bistro ajustado para los amantes del buen comer y el buen beber, con una propuesta gourmet para disfrutar sólo o con amigos, a cualquier hora del día, rápida o pausadamente, pero siempre con la confianza de un equipo con estrella (Michelín).
Las Claves
La Cesta.
Dirección: Recoletos, 10. Madrid
Teléfono: 911 400 696
Horario: de 12.30h a 02.00
Precio medio: 35 euros
31 de diciembre 2010 al 6 de enero de 2011. Emma Sueiro en Madrid 360
La Cesta
Recoletos, 10. 91140 06 96.
Imparable este «bistró» abierto hace poco más de un mes por el trío de ases que maneja con mano firme el restaurante Santceloni: Óscar Velasco en cocina, Abel Valverde en sala y David Robledo como sumiller. Con un equipo muy preparado, una decoración divertida y llamativa, muy moderna (obra de Pascua Ortega) horarios muy flexibles y facturas accesibles, es el «boom» del momento. Ningún plato sobrepasa los 20 € Y una impecable carta de vinos (también por copas). De lo probado, inmejorable la Butifarra con puré de hinojo, las croquetas de jamón, la brocheta de langostinos con puré de berenjenas y el tartar (ya más picantito) de ternera blanca. Para picar fuera de horas, comer o cenar.
3 al 7 de enero de 2011. Fernando Point en La luna de Metrópoli
Cuando nos hablaron de La Cesta como un restaurante de interés, pensamos de inmediato en aquel anodino establecimiento de la calle Infanta María Teresa y en cuanto tenía que haber cambiado las cosas. Pero no, nada que ver: La Cesta, es la muy mesonera calle de Recoletos, es hoy el nuevo proyecto de Oscar Velasco, David Robledo y Abel Valverde. Si, del brin trust –cocinero, sumiller, maitre– que ha convertido el Santceloni de Santi Santamaría en uno de los grandes restaurantes de Madrid. Los tres han emprendido una aventura en el sector de lo que, en ininteligible galicismo que a este cronista le chirría mucho, suelen llamar bistronomía. Uno prefiere hablar de neotascas, de la puesta al día y el lavado de cara de nuestras tabernas de toda la vida con un toquecito más de refinamiento culinario y de ingredientes modernos, un marco actual (aquí de Pascua Ortega), pero, en la base, la cocina de tasca familiar, nuestra confort food a la ibérica, de las croquetas a la tortilla de patatas. Las raciones de la vieja tasca, servidas con más estilo. ¡Ah! y de martes a sábados, horario ininterrumpido de mediodía a madrugada.
Ya saben de alguno de nuestros favoritos de en este género: Asturianos, Laredo, El Quinto Vino, Arzábal, Quintaesencia, Tres Lunas, La Castela, La Gabioneta, Taberna de Pedro, El Cisne Azul, La Cantamora, La Montería… Pues vaya añadiendo La Cesa a la lista.
Ahora mismo, con apenas seis semanas de vida a sus espaldas, La Cesta es un proyecto con muy buena pinta, pero claramente en rodaje, por lo que una valoración definitiva no puede todavía esclarecerse. Hay intención de agradar, variedad en la oferta, precios moderados y buen ambiente: sobre eso se construye algo sólido.
En la actual oferta vemos cosas, inevitablemente, más logradas que otras, y –eso sí– un tamaño bastante justito en de las raciones, factor con el que hay que contar para componer el menú.
El otro día, comimos con gusto varias cosas irreprochables: las croquetas de jamón, cremosas por dentro y crujientes por fuera, una tosta (el palabro se nos sigue indigestando…) de burrata, que es la super-motzarella italiana, unos callos muy finos, una versión ligerita de la bullabesa, una original butifarra con hinojo…
Con lo que el cronista está ya menos de acuerdo es con la forma de elaborar uno de los platos estrella de la casa, la tortilla de patatas (y que conste que a otros les encanta): en cuanto se ve llegar, muy tostada por fuera, se puede prever que, al haber sido arrebatada a fuego vivo para sellar su juego dentro y que no se seque, una parte de la yema no se habrá cocido nada. Y, en efecto, el huevo se vierte, líquido sobre el plato. No es eso. Una tortilla, de patatas o no, siempre debe quedar baveuse, cuasilíquida, pero nunca soltando líquido sobre el plato. Menos arrebatada. Asunto a revisas…
La carta de vinos es, afortunadamente, poco rutinaria y muestra la inquietud de David Robledo por salirse del sota, caballo y rey nacional. A precio comedido, un riesling del Rheingau como es el Georg Breuer 2008 acompaña una comida ligera a la perfección.
5 de enero de 2011. Diez Minutos
La Cesta de Recoletos de moda (Madrid)
Desde su reciente apertura, La Cesta se ha convertido en el nuevo punto de encuentro para el público gourmet en Madrid. Sin abandonar Santceloni, Oscar Velasco como asesor de cocina, David Robledo en la cocina y Abel ValVerde al frente de la sala, equipo con una estrella Michelin, se ponen al frente de este proyecto. La Cesta es mucho mas que un restaurante, un gastrobar o un bar al uso, tiene tres espacios diferentes donde degustar su cocina o una copa. Pascua Ortega se ha encargado de la decoración.
La Cesta. Calle Recoletos, 10. Madrid. Tino.: 911400696. Horario de 12.30 h a 02.00 h. Precio medio: 35 euros.
8 de enero de 2011. Andrés Sánchez Magro en La Gaceta
La cocina informal, las mesas compartidas, las verduras ecológicas o el vino por copas en el 'after office' son algunas de las modas culinarias que nos sugiere el nuevo año.
Los gastrobares y la cocina informal siguen imponiéndose en 2011 con propuestas como la de La Cesta, Mui o el segundo Estado Puro de Paco Roncero. Con una decoración muy chic, obra de Pascua Ortega, y bajo la dirección de Óscar Velasco, David Robledo y Abel Valverde, el trío de ases de Santceloni, La Cesta ofrece un espacio bifuncional en el que se puede desde disfrutar de un sencillo pero rico tapeo-barra hasta comer o cenar deluxe en mesa, eso sí, por menos de 40 euros. Con una filosofía muy similar, Juanjo López Bedmar, propietario de la mítica Tasquita de Enfrente, abre en enero Mui, un local moderno de tapas, copas y menú de autor a 35 euros. Por su parte, el estrella Michelín Paco Roncero cuenta desde hace poco con un segundo Estado Puro, ubicado en el renovado NH Palacio de Tepa, donde se sirven, hasta horas intempestivas, pollos asados de toda la vida con Gin Tonics.
En el 'after office'
Y es que el Gin Tonic sigue buscando nuevas maneras para su degustación. Además del maridaje de Roncero no te puedes perder el revolucionario Tea Tonic que propone la ginebra Tanqueray nº Ten. Se trata de un ritual de servicio que permite realzar los aromas del destilado a través de un proceso de infusión de la ginebra con los botánicos y cítricos que intervienen en su elaboración. Puedes elegir entre cinco infusiones distintas (Juniper, Spices, Fresh Citrus, Camomile y Balance) para disfrutar según el momento y, para su elaboración, basta con servir la ginebra en la copa de balón, introducir la bolsa de infusión elegida y esperar un minuto a que se liberen todos los aromas y esencias de los botánicos. Tea Tonic by Tanqueray nº Ten es ya el Gin Tonic de moda en locales, restaurantes y hoteles del más alto nivel y puede disfrutar-se también en casa mediante un exclusivo pack de venta en el Club del Gourmet de El Corte Inglés que incluye la botella de gin y diez bolsitas de distintas infusión por 32 euros.
Vostumbres de importación
Pero aunque sigue siendo el Gin Tonic el combinado favorito de la mayoría de los españoles, se empieza a imponer el tomar vinos por copas como alternativa al combinado en la tarde-noche. Mientras que hasta ahora en España el vino solo se solía tomar en el aperitivo, la comida o durante la cena, en Nueva York o Londres se estila pedir vino por copas de fiesta o en after office. Una tendencia que en Madrid ya empiezan a impulsar locales con amplias cartas de vinos por copas a precios muy económicos, buen ambiente y extendidos horarios nocturnos, como Va De Baco, Aspen Bar o Vino Tinto. Otra fórmula muy europea que empieza a calar en esta informalidad que se busca es la de las mesas corridas, pensadas para compartir la comida y una buena conversación. Bar Tomate, Estado Puro o La Cesta apuestan ya por esta tendencia interactiva que busca convertir la comida y la cena en un acto social e interactivo.
Gastrogenómica y gastrobotánica
En la alta cocina parece que las tendencias pasan por la búsqueda de las materias primas más excepcionales, especialmente de verduras con el mejor sabor. A ello se han apuntado ya chefs como Rodrigo de la Calle, abanderado de la gastrobotánica, una disciplina que pretende recuperarvariedades olvidadas del reino vegetal, y Mario Sandoval con su gastrogenómica, una nueva cienciade recuperación del auténtico y más intenso sabor de las frutas y verduras autóctonas de Madrid identificando su ADN original y seleccionando la mejor variedad a partir de la memoria gustativa. Esto nos permitirá en 2011 algo que pensábamos imposible: encontrar un tomate con auténtico sabor a tomate.
Recomendamos
La Cesta. Recoletos. 10. Madrid. 91140 06 96.
Mui. Ballesta. 4. Madrid. 915225786.
Estado Puro 11. San Sebastiano 2. Madrid. 91330 24 00.
Va De Baco. Campo manes. 6. Madrid. 91541 70 17.
Aspen Bar. Plaza de la Moraleja. s/n. Alcobendas (Madrid). 91625 25 00.
Vino Tinto. Jorge Juan. 8. Madrid. 91140 3417.
10 de enero de 2011. Academia Madrileña de Gastronomía en www.turismomadrid.es
Cocina informal, buen ambiente y excelente relación calidad-precio es lo que se impone en 2011 (y muy especialmente en plena cuesta de enero) con propuestas como las de La Cesta, Mui o el segundo Estado Puro de Paco Roncero. Con una decoración muy chic, obra de Pascua Ortega, y bajo la dirección de Óscar Velasco, David Robledo y Abel Valverde, el trío de ases de Santceloni, La Cesta (Recoletos, 10. 911 400 696) ofrece un espacio bifuncinal en el que se puede desde disfrutar de un sencillo pero rico tapeo barra hasta comer o cenar delux en mesa, eso sí, por menos de 40 €. Con una filosofía muy similar, Juanjo López Bedmar, propietario de la mítica Tasquita de Enfrente, abre en enero Mui (Ballesta, 4. 91 522 57 86), un local moderno de tapas, copas y menú de autor a 35 €. Por su parte, el estrella Michelin Paco Roncero cuenta desde hace poco con un segundo Estado Puro (San Sebastian, 2. 91 330 24 00), ubicado en el renovado NH Palacio de Tepa, donde se sirven, hasta horas intempestivas, pollos asados de toda la vida maridados con Gin Tonics a precios muy asequibles.
13 de enero de 2011. Ana Franco en Periódico "Negocios"
Gastronomía. La Cesta está de moda, aunque hay que pulirla
Acudimos al nuevo restaurante madrileño La Cesta de Recoletos picando el cebo del consistente trio que ha liderado el
proyecto: Óscar Velasco como asesor de cocina, David Robledo dirigiendo la bodega y Abel Valverde al frente del equipo de sala. Son todos del Santceloni, y trabajan bajo la batuta del gran Santi Santamaría. Además, el espacio lo ha creado el laureado decorador Pascua Ortega.
A pesar de tanto nombre apuntamos varios detalles en la lista de contras. Por ejemplo, el olor. No percibimos velas en la decoración (sí plantas), pero flota en el ambiente un aroma que confunde al comensal, algo impropio de un restaurante que pretende dar la talla.
Continuamos con la carta, y entonces entendemos que el establecimiento es más propicio para un picoteo a última hora
de la tarde (una práctica que recibe el nombre de after work) que para un restaurante común. La lista de platos es escasa y la cambiarán en breve, puesto que se trata de cocina de mercado y se adaptan al ídem.
Como opciones destacan los dados de rape con sofrito de tomate y cebolla, el arroz cremoso de gambas rojas, calabacín y zanahorias y el tartar de ternera blanca con el bouquet de lechugas. En la carta de vinos se incluyen hasta 70 referencias nacionales e internacionales, y se pueden pedir caldos y champanes por copa. Para después del trabajo, quizás le encaje mejor un destilado. En este amplio restaurante también ofrecen una amplia selección.
Quizás ese carácter informal de La Cesta es el que propicia que las mesas sean de grupos de hasta ocho personas (no vemos a ninguna pareja) y que el ruido sea considerable. Lo que no es de rigor es que el equipo de sala
tarde en brindar unos sabrosos langostinos al curry (casi imperceptible) unos 20 minutos.
Un portavoz explica que no se trata de un gastrobar (alta cocina en pequeños bocados) ni de un restaurante ni de un bar al uso, sino que es todo eso y mucho más. En la entrada, un pequeño mostrador rodeado de mesas altas invita al aperitivo. A continuación, el comedor, y más allá al fondo, una zona de bar con mesas altas corridas. Lo bueno es que es accesible para diversos tipos de público.
Ficha
La Cesta
• Dirección: C/Recoletos, 10. Madrid.
• Teléfono: 91140 06 96.
• Web: www.lacesta.eu
• Horario: de 12:30 h. a 1:30 h. Cierra los domingos y los lunes por la noche.
• 35 euros de media por persona.
14 al 20 de enero de 2011. Eduardo de la Puente en Guía del Ocio
Calidad, buen gusto y saber hacer es la propuesta de la Cesta de Recoletos, que abrió el pasado 10 de noviembre y, en tan corto tiempo, se ha convertido en el éxito de esta temporada. Avales no le faltan, ya que está liderado por el equipo del restaurante Santceloni, con dos estrellas Michelín en su haber. El local está decorado por Pascua Ortega y tiene tres espacios diferentes muy bien integrados (barra, comedor y bar), donde tapear del mediodía a la noche.
Nosotros compartimos croquetas de Jamón al estilo de la abuela Matilde, conserva de mejillones con pimentón y vino de Jerez, ravioli de setas de otoño con aceite de cebollino, tartar de ternera blanca, dados de solomillo de buey y piperrada de cebolla y pi-miento verde. Como postre, sorbete de cítricos. Acompañamos con Pago de Carraovejas (crianza Ribera del Duero). Tienen 70 referencias en Vinos, champagnes, ginebras, ron y vodkas, y selección de cócteles.
Dirección: Recoletos, 10 (Banco de España). Tel 91 1400696.
Precio medio: 35 euros. Horario: 12.30 h. a 1.30 mad
Tapeo ininterrumpido.
Cierra : D y L noche.
Enero de 2011. Montse Ambroa en Cocina Ligera
Cocina con sentido para disfrutar… sin pagar de más
Estaba yo en la redacción pensando en que esto de la crítica gastronómica me va a destrozar el estómago, el hígado y la linea ... cuando me llama mi amigo Ángel para ir a La Cesta de Recoletos, en Madrid, el sitio de moda, lleno, de los que hay que reservar. Que el equipo de Santceloni (con uno de los mejores chefs de Madrid, Óscar Velasco) esté asesorando el lugar, me convence. Y cuando me tomo ese fabuloso salmorejo de champiñones con huevo poché al principio del menú en este sitio tan bonito, a caballo entre gastrobar y restaurante, decorado por Pascua Ortega, y con un equipo de sala amabilísimo y profesional... me arrepiento de haberme quejado por mi profesión y ya me dejo llevar la mar de feliz toda la velada... y es que lo bueno de La Cesta es que se come fenomenal, comida de sabores reconocibles, con respeto al producto y con respeto al cliente, al que no "clavan", y todo en un lugar de cubierto y mantel (aborrezco las mesas a lo VIPS). Un negocio y una cocina con sentido en esta época de crisis. Larga vida...
Por la Cesta de Recoletos está en ... C/ Recoletos, 10. Madrid. Tel.: 91 1400696. Horario: de 12 a 2 h. Precio medio: 35 €.
Enero de 2011. I. de la Oliva en Vino+Gastronomía
Los tres 'brazos armados' del restaurante Santceloni (Madrid), David Robledo -sumiller-, Abel Valverde -en la sala- y Óscar Velasco -cocina- han puesto en marcha este bar-restaurante que cumple las expectativas de un local 'a la última'. Su propuesta, tanto culinaria como vinícola y hostelera, se aprovecha de la profesionalidad que se esconde tras el equipo de cocina y sala real, seleccionado por sus tres creadores y que en algunos casos -como el del cocinero- procede de la cantera de Santceloni En suma, un espacio diseñado a la medida de las exigencias del comensal cien por cien urbanita. En su carta prima la cocina tradicional bajo la base de una impecable ejecución. En ella destacan platos como la Tortilla de patata y cebolla -de espíritu muy casero- o la Menestra de verduras con caldo de pollo -muy conseguida la cocción de las verduras-. Aceptable resulta la Terrina de foie-gras y poco convincente el Solomillo de buey, donde la
carne no presenta la calidad esperada. En cuanto a la propuesta vinícola, sorprende gratamente el amplio apartado dedicado a los vinos andaluces. Y es que en esta selección se aprecia la mano, elegante y sabia, de Robledo. Los precios, muy ajustados, tanto en cocina como en los vinos.
69. Cocina: 42 puntos. Bodega: 15 puntos. Servicio: 5 puntos. Ambiente: 7 puntos.
No se pierda... La propuesta de vinos andaluces con los que se resuelve la carta del aperitivo.
La apuesta... Por una cocina informal, de corte tradicional, en un espacio cien por cien urbano y sobre la base de la calidad.
La Cesto de Recoletos. Recoletos, 10. Madrid. Tel.: 911 400 696
Enero de 2011. Rafael Ansón en CEIM
Llega la "cuesta de enero" que siempre tuvo mucho de contención después de los excesos navideños. Por eso, no son estos momentos fáciles para la alta cocina que se tropieza con la dificultad de una clientela escasa y ahorradora en exceso.
Pero, contra los problemas, soluciones imaginativas.
La consecuencia inmediata de la superposición de la "cuesta de enero" con la crisis económica actual generará, sin duda, serios problemas de clientela y muchos se enfrentan a elevados costes difíciles de soportar.
Menus a precios fijos
Los clientes ya no van a restaurantes sin tener una idea aproximada del dinero que les va costar la comida o la cena y, este es el primer reto al que se enfrentan. Lo mismo da que pague la empresa que hacerlo a título personal. En ambos casos, es necesario conocer de antemano lo que va a suponer la factura.
A consecuencia de ello, al mediodía son cada vez más habituales (casi obligatorios) los "menús para ejecutivos" a un precio muy razonable. Y por la noche, se opta por un "menú degustación" a un coste también razonable aunque un poco más elevado que el anterior.
Paralelamente a los dos menús, muchas veces se ofrece la posibilidad de acompañarlos con vinos también de precio asequible, al tratarse de uno de los elementos que más encarece tradicionalmente estas comidas.
La presencia creciente de los gastrobares
Otra alternativa exitosa son los gastrobares y la comida a base de tapas, respuesta a un escenario de contención , porque permite comer libremente, improvisar y no sufrir ningún tipo de sofoco cuando llega la factura.
El primer gastrobar propiamente dicho inaugurado en Madrid fue ESTADO PURO (Canovas del Castillo, 4. Tino. 913 302 400).
promovido por Paco Roncero, director gastronómico del Casino de Madrid y su restaurante La Terraza. En un ambiente sorprendente y agradable, en el corazón de la zona turística de la capital de España, se puede comer o cenar a base de sugerentes tapas clásicas renovadas, por unos 25 euros, como la tortilla deconstruida, las croquetas, los boquerones en
vinagre o las patatas bravas.
Tampoco queremos dejar de lado la alta cocina pero lo podemos hacer en locales más asequibles como LE CABRERA (Bárbara de
Braganza, 2. Tfno. 913 199457). donde la cocina, desenfadada, tiene el sello de Sergi Arola, con platos como la sopa de cebolla o el tartar de buey. Diego Cabrera, prestigioso barman, se ocupa de la famosa coctelería de la casa, en un tiempo en el que los cócteles están plenamente de moda en la ciudad.
Al mismo grupo pertenece LA GABINOTECA (Fernández de la Hoz, 53. Tino. 913 991 500), de la misma propiedad que Las Tortillas de Gabino y con un ambiente informal en el que triunfa la cocina en miniatura de los hermanos Redruello, con la ensaladilla rusa, la carrillera de ternera y el postre de Juan Palomo ("yo me lo guiso, yo me lo como") como estandartes.
En la Plaza de La Moraleja, en Alcobendas, encontramos el ATELlER D'ENRICH (Tino. 916 502 932), del chef Víctor Enrich, y
ASPEN BAR. En el primero destaca una carta compuesta por tres menús de temporada, raciones enteras o porciones de degustación. El cocinero también ofrece al comensal sus "creaciones para no olvidar" (como la gamba roja a baja temperatura, el cochinillo o su mojito Enrich 2010). En ASPEN BAR (Tfno. 916 252 500), que comparte la terraza con el Restaurante Aspen, hay una carta de picoteo de raciones y pintxos y una amplia variedad de destilados (rones, whiskies y ginebras)
Platos de cuchara
Pero no sólo son gastrobares las alternativas sino que para estos tiempos difíciles, en los que, además, el frío aprieta, siempre es una buena opción visitar restaurantes tradicionales para disfrutar de estupendos guisos de cuchara. Por ejemplo TÁMARA CASA LORENZO (Avda. de América, 33. Tfno. 914 155 176), sencillo y cuidado restaurante de origen palentino, cuyo emblema es una excelente tortilla de patata, de las mejores de Madrid. También son estupendos los escabeches y, a la hora del postre. el flan al estilo tradicional y la "panna cotta".
Enero es asimismo buen momento para disfrutar de una excelente fabada con selecto "compango" es el tradicional LA MÁQUINA DE LUGONES (Paseo de la Habana, 107. Tfno. 913430538), donde descubrir un típico menú asturiano en el que las fabes se complementan con arroz con leche y quesos típicos asturianos. Y otro asturiano con buena fabada y estupendas recetas de carnes y pescados es EL OSO (Avda. de Burgos, 214. Tfno. 917 666 060), propiedad de María de Lorenzo. Cuenta también con una excelente bodega y una selección de sidras naturales.
A poca distancia de este último se encuentra EL MESÓN DE FUENCARRAL (Ctra de Colmenar Viejo, km. 14,5. Tino. 917 341019)
que, de la mano de Ramón Dios, sugiere sus migas con huevos fritos y sus asados de cordero y cochinillo como alguna de las
principales referencias de la carta.
En pleno barrio de Salamanca, LA COCINA DE MARíA LUISA (Jorge Juan, 42. Tino. 917 810 180), dirigido por María Luisa
Banzo, es un local muy conocido por sus recetas de setas de otoño e invierno, guisadas en escabeche, en revuelto, estofadas
o simplemente a la plancha como ejemplo de una cocina casera repleta de sutileza ideal para cuando bajan las temperaturas.
De más reciente apertura, MALDONADO 14 (Maldonado, 14. Tfno. 914355045) está encabezado por el equipo del desaparecido Las Cuatro Estaciones. A precios muy ajustados, propone la cocina casera de su establecimiento original. Francisco Vicente, en cocina, y Julián Borbolla, en la sala, proponen, entre otras muchas recetas, los callos a la madrileña y la tarta fina de manzana tan demandados en el restaurante de Miguel Arias.
No podemos dejar de mencionar a EL QÜENCO DE PEPA (C/Henri Dunant 21-23. Tfno. 913 451084) de Pepa Muñoz y Mila Nieto, quienes sorprenden con platos como: el hojaldre casero con verduras frescas y queso, las pencas de acelgas con crema de aceite de oliva e ibérico tostado o el salteado de alcachofas de Tudela con colitas de cigala y foie rallado.
Finalizamos con LA MÁQUINA DE LA MORALEJA (Plaza de La Moraleja. Tfno. 916 585 297) uno de los restaurantes del Grupo La
Máquina (www.grupolamaquina.es). En su carta despuntan: la ensaladilla rusa, las tempuras de colas de cigalas y el tartar de atún. Para cerrar, lo hacemos con el punto dulce: una compota de manzana caramelizada.
La más reciente novedad
La última novedad gastronómica en la capital de España, inaugurado en el mes de noviembre, es LA CESTA DE RECOLETOS
(Recoletos,. 10. Tno. 911 400696). encabezado por el equipo de Santceloni (Oscar Velasco, Abel Valverde y David Robledo), quienes ofrecen una cocina sencilla y bien elaborada. Con un horario que va desde el mediodía hasta la madrugada y diseñado por Pascua Ortega, propone recetas caseras como las croquetas de jamón al estilo de la abuela o los chipirones a la plancha
con confitura de cebolla, para finalizar con una mousse de chocolate con avellanas.
Relación Calidad Precio
Si hay algo que la "cuesta de enero" ha aportado a la restauración es la imaginación, el atrevimiento y la posibilidad
de analizar, en profundidad, los gustos del público. Siempre, claro, que no se pongan en entredicho ni la calidad de la
materia prima. ni el servicio, ni la presentación de los platos. Lo cierto es que nadie puede dejar de lado un aspecto tan esencial en la vida como comer, mucho menos hacerlo bien, manteniendo una dieta equilibrada. En Madrid, a precios adecuados. con cocina variada, exigente y exitosa, subir la "cuesta de enero" será mucho menos costoso.
Enero de 2011. Derestaurant
La Cesta de Recoletos: trío de ases
En la calle Recoletos abre sus puertas el que sin duda se posiciona como el estreno más esperado de la temporada. Y es que el dream team de La Cesta, con Óscar Velasco como asesor de cocina, David Robledo dirigiendo la bodega y Abel Valverde al frente del equipo de sala, constituye una promesa de éxito seguro. Sin abandonar Santceloni, el trío de ases se encarga de coordinar y dirigir un proyecto diferente y rompedor en el que han apostado por una cocina de mercado adaptada a un público más heterogéneo y a las necesidades del día a día y por un espacio multifuncional decorado por Pascua Ortega en el que se puede desde disfrutar de un tapeo informal en barra o tomar las primeras copas de la noche hasta comer o cenar delux en mesa, eso sí, por menos de 35 €. En definitiva, un local para todos los públicos, bolsillos y horas del día… y de la noche.
No es un gastrobar, ni un restaurante ni, obviamente, un bar al uso. La Cesta es todo eso y mucho más, tres espacios diferentes pero perfectamente integrados en un local moderno, alegre y desenfadado. En la entrada, recibe al cliente un coqueto mostrador rodeado de mesas altas, que invita a tomar el aperitivo. El espacio contiguo, gracias al juego creado por Pascua Ortega, presenta un comedor de restaurante con todas sus comodidades: mesas bien dispuestas, mobiliario vintage, sillas de diferentes estilos y procedencias y, en las paredes, dos impresionante murales luminosos y amplios ventanales que aportan una cálida y acogedora luminosidad. Y al fondo, una zona de bar levantado sobre un segundo nivel con mesas altas corridas que ofrecen una perfecta panorámica de todo el local, incluyendo la cocina acristalada. "Para divertirse desde lo alto", asegura Valverde, con un gin tonic o una copa de vino en la mano.
La carta, breve pero muy bien estructurada, es la misma en todas las espacios de La Cesta y está perfectamente adaptada a las necesidades de cada cliente, a las diferentes franjas horarias y a todos los bolsillos. La cocina, es eminentemente de mercado, segura, popular, con muy buen producto y propuestas para compartir. Tartar de ternera blanca con el bouquet de lechugas, dados de rape con sofrito de tomate y cebolla o arroz cremoso de gambas rojas, calabacín y zanahorias … son algunas de las propuestas culinarias que te pone en la mesa un servicio atento y desapercibido, "cercano al cliente", indica Valverde. La propuesta multifuncional se completa con una carta de vinos "divertida", en la que figuran hasta 70 referencias nacionales e internacionales a precios muy ajustados y servidos en la copa adecuada y a la temperatura correcta. Hay también una amplia oferta de vinos y champanes por copa y una buena selección de destilados para el after work.
La Cesta ofrece un horario interrumpido de de 12.30h a 02.00h y, aunque la cocina abre al mediodía y por la noche, "un cliente de media tarde siempre tendrá el picoteo deseado a la entrada". En definitiva, un bistró ajustado para los amantes del buen comer y el buen beber, con una propuesta gourmet para disfrutar sólo o con amigos, a cualquier hora del día, rápida o pausadamente, pero siempre con la confianza de un equipo con estrella (Michelín).
Febrero de 2011. R. Varona en Esquire
¿A la altura de las expectativas?
Situado en la zona más exclusiva de Madrid, a medio camino entre Colón y Cibeles, La Cesta (C/ Recoletos 10) cuenta con todos los números para ser una referencia en esa categoría tan en auge que son las neotascas, gastrobares o como quieras llamarlas. La culpa la tiene la presencia como asesores de las tres patas del biestrellado Santceloni (Óscar Velasco, David Robledo y Abel Valverde), a quienes se suma el ubicuo interiorista Pascua Ortega. Este último es, precisamente, quien mejor parado sale, porque el espacio merece mucho la pena pese a algún detalle memorable. Del resto, cocina con destellos de calidad pero demasiado altibajos (y en raciones algo exiguas), bodega muy bien ajustada y el servicio como déficit más acusado. Irregular y con gran capacidad de mejora, en resumen. ¿Los precios? Subidillos, a tono con la zona…
Febrero de 2011. Álvaro Castro en Marie Claire
Lo último en Barcelona y Madrid para cenar, comprar o degustar. Escenarios de lujo para contenidos que rinden homenaje a la tradición.
Se lleva lo mediterráneo y los platos de siempre, sencillos y bien ejecutados. Este mes elegimos los lugares donde tomar un buen plato de pasta casero, pinchos recién hechos o una jugosa tortilla de patatas. Incluso te damos las pistas para llevar la gastronomía tradicional a casa, con las tiendas más col y las marcas que están consiguiendo que los platos preparados den el pego y sean hasta dignos de los mejores gourmets. No te pierdas los bares de copas, en los que volverás a descubrir que la micología (mezclar alcoholes, coctelería) es un arte y que un cosmopolitan no lo prepara bien cualquiera: mejor acudir a expertos.
Restaurantes
Últimas entradas en lista en Madrid. Todos muy mediterráneos.
Manzoni. Uno de los grandes estrenos de 2011. Interiorismo firmado por Bruno Borrione, platos de Miguel Rosa y vinos del sumiller Juanjo Asenjo. Pizzas elaboradas en su horno visto, pastas frescas y platos regionales en un ambiente de lujo inspirado en los edificios retro y el glamour de la calle milanesa del mismo nombre. Tel.: 911 753 118.
La Cesta. El equipo de cocina y sala de Santceloni inaugura espacio decorado por Pascua Ortega. En su bar siempre se puede picar algo; en su restaurante, cocina de mercado, y por la noche, combinados y champán por copas. Horario ininterrumpido de 12.30 a 2.00. Tel.: 911 400 696.
El Disparate. Espacio para el arte, con exposiciones para fotografía, y para una cocina entre divertida y tradicional en la zona de Triball, entre Gran Vía y Malasaña. Cuenta con sus éxitos: las hamburguesas (hawaiana, tequila y blue cheese) y los cócteles (margaritas, daiquiris, mocitos, caipirinhas y piña colada). Tel: 913 540 668.
Febrero de 2011. I. Muñoz Ozores en Telva
Acaban de abrir sus puertas y están listos para darle lo más delicioso de su repertorio. Tienes mucho, muy bueno y para todos los bolsillos.
La Cesta de Recoletos
Meeting Point
Acaba de abrir y su teléfono está que arde. Entre el equipo que controla la cocina, con Óscar Vicente (Sant Celoni, ¿te suena?) a la cabeza, y la refrescante decoración de Pascua Ortega, no se podía esperar menos. En la Carta, platos basados en la cesta de la compra, entre los que probamos unas buenas Croquetas, un Arroz cremoso de gambas, Dados de rape (¡qué crujientes!), Solomillo, Tosta de burrata… Los vinos son modernos, bien seleccionados y a buen precio. Cuentan con zona de aperitivos y bar de copas.
Está en: Calle Recoletos, 10. Madrid. Tel.: 911 400 696. Precio medio: 35€.
28 de enero de 2011. Luis Cepeda en ON Madrid
El staff historico del célebre Santceloni emprende, por libre, una oportuna alternativa gastronómica y ambiental.
Habituados a la restauración de protagonismo individual, no deja de ser insólita esta iniciativa colectiva. Aquí, un trío profesional ejemplar, artífice directo de un restaurante célebre, se convierte en promotor del desenfado hostelero que conviene a los tiempos. Óscar, Abel y David, chef, maître y sumiller de Santceloni, están detrás de La Cesta emitiendo un mensaje menos severo, más jovial y utilitario.
Aunque no se han restringido medios, este singular cheap & chic goza del ingenio escénico de Pascua Ortega. En la antesala se ha recuperado un artesonado policromado del siglo XIX que ambienta una cantina posmoderna, y al final del local encontramos una doble mesa escalonada con vistas a la cocina. La filigrana luminotecnia y floral, las vidrieras chispeantes, los letreros de neón, los cañizos trenzados del fondo, incluso algún accesorio, como las cubiteras de plexiglás, imprimen vitalidad y optimismo al sitio. También lo sugiere su propuesta culinaria. Se atreve a competir con la impecable conserva de mejillones en escabeche (8€) en una versión propia, acierta con la tosta de burrata (11€) más que con el foie de chutney (13€) y hay un buen punto en la tortilla de patata (11€) al momento o en la bechamel de las croquetas. Gustan los raviolis con setas (15€), falta matiz canalla a la bullabesa (15€) o los callos (13€), y son estupendos el albardado y la jugosidad de los dados de rape (19€). Como los platos se sirven en dosis de media porción, casi a mitad de precio, ell ágape permite extenderse en gegustaciones.
Tartar de ternera blanca
Hacer un tratar con ternera blanca en lugar de vacuno mayor es un reto. La infiltración grasa del segundo potencia el sabor, mientras que su carencia de animales jóvenes exige calidad suprema y sazón sutil. Aquí tenemos a favor la oportunidad de saborear una primicia carnita, y en contra el brete de aderezar su delicadeza sin perturbar su sabor.
Lo que vimos
El ambiente. Audaces soluciones estéticas, hasta para el baño, con una artística y deslizante puerta.
La carta. La galleta de almendra rota y manzana (4,5€) es de esos postres que recuperan la repostería burguesa.
El servicio. Las aceitunas camporreal y kalamata auguran sensibilidad y cercanía en el trato.
El vino. Selecto repertorio de vinos por copas. A destacar los Pintia (7€), Altos de Losada (3,5€) o el Paco y Lola (3€), en blancos.
Recoletos, 10 (Colón). Tel .911 40 06 96. www.lacesta.eu. Cocina española contemporánea. Salmorejo de champiñones con huevo de codorniz (9€). Plato del día sorpresa (14,5€). Cerrado domingos y lunes noche. Ininterrumpido de 12.30 a 1.30. Parquin próximo: Villanueva, 2. Precio aprox: 40€.
4 - 10 de febrero de 2011. Emma Sueiro en Madrid 360
Son los nuevos templos de la restauración, modernos, con vino por copas y a precios ajustados ¿Cuál es la forma más correcta de. definirlas? En su día el término acuñado fue el de «gastrobar», o cómo «popularizar» la alta cocina sirviendo tapas de autor a precios asequibles. El primero de la capital, Estado Puro, lo abrió en el 2008 Paco Roncero, chef de La Terraza del Casino, que rompió moldes. Le siguió Juan rabio Felipe (El Chaflán) con su Aris Bar y Sergi Arola y el barman Diegocabrera con Le Cabrera. Ahora se vende la bistronomía (o bistrollomie, término creado por Sebastián Demorand, periodista francés de la revista «Zurban»). Son las tascas del siglo XXI, un auténtico «boom» culinario, con un gran número de aperturas recientes.
La gran sorpresa del año es Mui, «un moderno bar de siempre». Porque en él se come tortilla de patatas, gambas al ajillo, torreznos, gildas, patatas bravas, ensaladilla, con cañas bien tiradas o vinos por copas (entre 2 y 5 €). ¿La diferencia?, que lleva el inconfundible sello de Juanjo López Bedmar, alma mater de La Tasquita de Enfrente. La Cesta abrió sus puertas a finales del 2010. El trío del «estrellado» Santceloni de Santi Santamaría -Óscar Velasco, David Robledo y Abel Valverde, cocinero, sumiller y jefe de sala- ha creado con éxito su propio negocio. Con un diseño de Pascua Ortega y la opción de vinos por copas, la carta de medias y enteras raciones es muy sugerente: salmorejo de champiñones (9 €); tartar de ternera blanca (9'5 € media ración) o la brocheta de langostinos (17).
También Arzábal, triunfal taberna del 2010 (inaugurando la Nueva Taberna Arzábal en el local adyacente) con una carta tentadora, donde se pueden compartir las raciones, como la ensalada de tomates con ventresca, su magnifico tratar o sus patatas con trufa. Seguimos con D'E Tapas, dirigido en Sala por Gonzalo Vemacci, con sus patatas alioli (4,20), ensaladilla rusa (5,60) y las cacapizzas (entre 8,30 y 13,80). VadeBaco es otra atractiva opción, con una interesante carta de vinos por copas. Muy rica la tortilla de patatas y recomendables los callos y la ensaladilla. Hay tantos... que hay que poner el cartel de... continuará.
Direcciones
1. Mui. Ballesta. 4. 91 522 57 86. De 12.00 a 0.00. Cierra dom. y lunes. 2. La Cesta. Recoletos 10. 91 140 06 46. 3. Arzábal. Doctor Castelo, 2 y Menéndez Pelayo, 13. 9155 26 91. D 12.30 a 17.00 y de 20.00 a 1.00. Cierra dom. 4. D'E Tapas. Velázquez, 32. 5. Vadebaco. Campomanes, 6. 91 541 70 17. De 11.00 a 24.00.
4 - 10 de febrero de 2011. Emma Sueiro en Madrid 360
Los mejores platos con butifarra
1. Ramón Freixa Madrid. El chef catalán «versión» el embutido de su tierra con tórtola (deshuesada y picada), papada de cerdo y su picadillo, foie, cebolla confitada, brandy, sal y pimienta. Esta singular butifarra, que marca en la plancha antes de servir, va acompañado de un cremoso de pistacho y, como subplato, un huevo roto (hecho a 63º) y cuscús de brócoli y coliflor. Claudio Coello, 67. 91 781 82 62.
2. La Cesta. Excelente la butifarra a la plancha con puré de hinojo que elabora el equipo de la «factoría de Santceloni» en su nuevo local. Recoletos, 10. 91 140 06 96.
3. Mercado de San Miguel. El exclusivo puesto que tiene Carrasco (Guijuelo) de productos ibéricos de alta gama se convirtió en único al unirse Mas Gourmets. Hasta una docena de butifarras diferentes se pueden comprar o degustar aquí. Plaza de San Miguel. 91 541 14 14.
4. La Cuina. Se puede degustar a la parrilla de carbón de encina, o bien acompañada de monchetas (alubias blancas) y boletus. Alcalá, 493. 91 743 40 93.
5. Pedralbes. La sirven en la tradicional guiso de mochetas previo paso por la brasa de la butifarra. Basílica, 15-17. 91 555 30 27.
4 - 10 de marzo de 2011. Carol López en On Madrid
Del curro al cóctel sin pasar por casa. La moda de tomar un trago sofisticado en una barra cool después del trabajo sigue sumando fans. Descubre las direcciones más chic y las últimas tendencias del nuevo afterwork.
La Cesta. El bistro 'non stop'
Recoletos, 10 [Colón]. Tel. 911 40 06 96. L a S, de 12.30 a 2.00. D y L noche, cerrado. Cócteles: desde 8€.
Decorado por Pascua Ortega, el bistró de moda dinamiza la franja de tarde con una carta de cócteles y picoteo informal para desconectar al salir del curro. Hay vodkas y ginebras premium, whisky de Malta…
Marzo de 2011. EasyJet
(10 Calle Recoletos, tel: 911 400 696) Already a firm favourite with te in-crowd, the menu at this new restaurant us the creation of Michelin-starred che Oscar Velasco. Guests are encouraged to share various dishes over large glasses of wine. Highlights are tomato soup with mushrooms, kings prawns with aubergine or cuttlefish.
Marzo de 2011. esMadrid Magazine
Recoletos, 10. 91 140 06 96. Banco de España / Retiro
Una de las novedades gastronómicas de la temporada. Cocina de mercado adaptada a un público heterogéneo y las necesidades del día a día, en un espacio multifuncional decorado por Pascua Ortea. Perfecto para el tapeo informal en barra o cenar 'de lujo' en mesa. El chef Óscar Velasco ejerce como asesor culinario.
Offering market cuisine adapted to a heterogeneous publi an the changing necessities of each day, this multi-functional space decorated by Pascua Ortega is one of the new gastronomic freals of the season. Chef Oscar Velasco presides as culinary consultant in this restaurant, which is the perfect place for relaxed tapas at the bar or a sumptupus sit-down dinner.
Marzo de 2011. Bar Business
Un equipo de lujo para una gatronomía sencilla y asequible. Ésas son las señas de identidad de La Cesta de Recoletos, un nuevo espacio multifuncional abierto todo el día, donde las copas y el 'after work' comparten el protagonismo.
El pasado mes de noviembre abrió sus puertas en Madrid un nuevo punto de encuentro del público 'gourmet', aunque en formato informal.
La Cesta de Recoletos ha nacido con la pretensión de convertirse en un local para todos los públicos, bolsillos y horas del día y de la noche.
El equipo del restaurante Santceloni, sin abandonar el restaurante del recientemente fallecido Santi Santamaría, aporta sus conocimientos con ilusión a este nuevo proyecto que pretende ser diferente y rompedor. Óscar Velasco, en la cocina; Abel Valverde, en la sala; y David Robledo, a cargo de la bodega, cuidan cada detalle. A Adolfo Santos responsable de cocina, secundado por otros tres cocineros y a Antonio Lima, encargado de dirigir la sala, donde le acompañan cinco profesionales, se les puede ver día a día en el nuevo establecimiento. Y decimos 'ver' por que la cocina es acristalada y totalmente expuesta a los ojos de los clientes.
Situado en la madrileña calle de Recoletos, que conecta el paseo de Recoletos con la calle de Serrano, el local, moderno y desenfadado, lleva la firma de Pascua Ortega. En la entreda un coqueto mostrador rodeado de mesas altas da lugar a la zona más apta para tomar el aperitivo y cuenta además con una mesa velador con un sofá y sillones para poder esperar cómodamente a las personas citadas o al turno de mesa.
El espacio contiguo constituye el comedor del restaurante con todas las comodidades. Mobiliario 'vintage', sillas y mesas de diferente estilos y alargadas lámparas tipo flexo cobrizas conforman una sala flanqueada por amplios ventanales y dos enormes murales que reproducen escenas de mercados italianos. También una de las paredes de acceso al restaurante hace las veces de llamativa y original bodega, conformada por un botellero acristalado de techo a suelo.
Al fondo, la zona del bar se halla levantada sobre un segundo nivel con mesas altas corridas, que oferece una perfecta panorámica de todo el local, incuyendo la cocina acristalada. Un espacio informal multiusos, que también alberga un gran sofá con sillones y tres mesas velador. Este es el lugar más solicitado para tomar una copa ya que el horario es ininterrumpido de 12.30 a 2.00 horas.
Cocina popular y 'chic'
En cuanto a la gastronomía, La Cesta practica una cocina de mercado, pero adaptada a un público heterogéneo. De hecho, aunque la carta no es larga, abarca todos los registros, desde los clásico más populares: 'tortilla de patata y cebolla hechas con huevo de corral' o 'croquetas de jamón al estilo de la abuela matilde', pasando por los sabores más cañis desus 'callos de ternera guisados al estilo tradicional' o 'caldo de cocido con albóndigas y trufa negra' hasta los platos más 'chic' y sofisticados, como los 'dados de rape con sofrito de tomate y cebolla' o la ternera de foie-gras con chutney de pera y gengibre'. De algunos de sus platos se ofrecem degustaciones a un precio inferior.
La propuesta gastronómca multifuncional va acompañada por una cuidada carta de vinos en la que figuran hasta 70 referencias nacionales e internacionales a precios muy ajustados. Hay también una amplia oferta de vinos y champanes por copa y una buena selección de destilados para el 'after work'.
Carta de tarde
Para la tarde, con la intención de cubrir la franja desde 16.00 a 21.00 horas, poco tiempo después de su apertura, La Cesta lanzó una nueva carta con nueve de sus propuestas culinarias y una carta de cócteles Premium. Se trata de una minuta especial de cócteles elaborados 'in situ' por un coctelero. Ésta cuenta con hasta doce ginebras Premium, una selección selecta de rones (con cuatro de alta gama y de Malta) y con Vodkas de marcado prestigio. Ahora que la coctelera está al alza, el local ofrece una nueva alternativa.
En definitiva, el local se configura como un nuevo lugar en la capial donde comer y beber bien sin que la factura se dispare y con horarios amplios al alcance de todos.
Carnet de identidad
La Cesta de Recoletos
C/ Recoletos, 10
28001 Madrid
Tel. 91 140 06 96
www.lacesta.eu
Abril de 2011. Álvaro Castro en Habitania
Con Óscar Velasco como asesor de cocina y David Robledo dirigiendo la bodega (conocidos por el Santceloni del desaparecido Santi Santamaría) no hay duda de que la apuesta gastronómica es buena. Del espacio se ha encargado Pascua Ortega. En él se puede disfrutar de un tapeo informal en la barra, merendar a media tarde o tomar las primeras copas de la noche (con una buena carta de cócteles Premium). También comer o cenar a la carta, en un comedor con distintos ambientes, mobiliario vintage y sillas de diferentes estilos y procedencias. En las paredes, dos murales luminosos y amplios ventanales aportan luz y, al fondo, una zona de bar en un segundo nivel con mesas altas corridas que ofrecen una panorámica de todo el local, incluyendo la cocina acristalada. En ella se preparan platos como el tartar de ternera blanca con lechugas, dados de rape con sofrito de tomate y cebolla o arroz cremoso de gambas rojas, calabacín y zanahorias.
Dirección: Recoletos 10, Madrid
Contacto: Tel 911 400 696 y www.lacesta.eu
Precio medio: 35€. Horario: Abre todos los días de 12,30 horas a 2 de la nadrugada
Abril de 2011. Comer y Beber
En esta sección le ofrecemos propuestas gastronómicas para todos los gustos: novedosas y modernas, con encanto, exóticas, tradicionales… Sugerencias oara encontrar aquel restaurante que le sorprenda y enaltezca las cualidades de la buena cocina.
La Cesta de Recoletos
C/Recoletos, 10
Madrid
Tel.: 911 400 696
Abierto de 12,30h a 1,30 h. Cerrado domingos y lunes noche.
Llega a Madrid un bistró para los amantes del buen comer y beber, con una propuesta gourmet para disfrutar solo o con amigos, a cualquier hora del día, rápida o pausadamente, pero siempre con la confianza de un equipo Michelín. Porque La Cesta cuenta con Óscar Velasco como asesor de cocina, David Robledo dirigiendo la bodega y Abel Valverde al frente del equipo de sala. El trío de ases del restaurante catalán Santceloni, del prestigioso Santi Santamaría, que sin abandonar este local han decidido coordinar y dirigir un proyecto diferente y rompedor: apostar por una cocina de mercado popular adaptada a un público más heterogéneo y a las necesidades del día a día. Este bar al uso tiene desde un tapeo informal en la barra, hasta comer o cenar de lujo en la mesa, eso sí, por menos de 35 euros.
Abril de 2011. Gente
La Cesta de Recoletos: trío de ases
Con un reparto de lujo, una decoración fresca e informal y una carta sencilla a precios muy razonables, La Cesta se convierte en el nuevo punto de encuentro del público gourmet.
En el número 10 de la calle Recoletos abre sus puertas el que sin duda se posiciona como el estreno más esperado de la temporada. Y es que el dream team de La cesta, con Óscar Velasco como asesor de cocina, David Robledo dirigiendo la bodega y Abel Valverde al frente del equipo de sala, constituye una promesa de éxito seguro. Sin abandonar Santceloni, el trío de ases se encarga de coordinar y dirigir un proyecto diferente y rompedor en el que han apostado por una cocina de mercado adaptada a un público más heterogéneo y a las necesidades del día a día y por un espacio multifuncional decorado por Pasuca Ortega en el que se puede desde disfrutar de un tapeo informal en barra o tomar las primeras copas de la noche hasta comer o cenar delux en mesa, eso sí, por menos de 35€. En definitiva, un local para todos los públicos, bolsillos y hora del día… y de la noche.
No es un gastrobar, ni un restaurante no, obviamente, un bar al uso. La Cesta es todo eso y mucho más, tres espacios diferentes pero perfectamente integrados en un local moderno, alegre y desenfadado. En la entrada, recibe al cliente un coqueto mostrador rodeado de mesas altas, que invita a tomar un aperitivo. El espacio contiguo, gracias al juego creado por Pascua Ortega, presenta un comedor de restaurante con todas sus comodidades: mesas bien dispuestas, mobiliario vintage, sillas de diferentes estilos y procedencias y, en las paredes, dos impresionantes murales luminosos y amplios ventanales que aportan una cálida y acogedora luminosidad. Y al fondo, una zona de bar levantado sobre un segundo nivel con mesas altas corridas que ofrecen una perfecta panorámica de todo el local, incluyendo la cocina acristalada. "Para divertirse desde lo alto", aseguro Valverde, con un gin tonic o una copa de vino en le mano.
Abril de 2011. Ángel Luis Esteban en Paisajes desde el tren
Recomendaciones de temporada que están en boca de los amantes de la buena cocina.
Dentro de La Cesta
Con una carta sencilla a precios muy razonables, se ha erigido como uno de los descubrimientos de la temporada. El trío de ases de Santceloni –Óscar Velasco (cocina), David Robledo (bodega), y Abel Valverde (sala)– se embarca de forma paralela en un proyecto que apuesta por la cocina diaria de mercado adaptada para un público más heterogéneo en un espacio multifuncional decorado por Pascua Ortega. Propuestas delicadas y sabrosas, sencillas, que no simples, y que huye de lo sofisticado y presuntuoso. No hay primeros ni segundos y ningún plato está por encima de 20 euros, se pueden compartir y probarlos en medias raciones.
Recoletos, 10, Madrid | Tel. 911 400 696 | lacesta.eu
Del 8 al 15 de abril de 2011. Enma Sueiro en Madrid 360
Guía para salir de tapas, desde las barras de lujo y diseño a las apetitosas tabernas de toda la vida
La Cesta
Recoletos, 10. 91 140 06 96
Fórmula sencilla, pero es la que cuaja en estos tiempos. El equipo del restaurante del recientemente fallecido Santi Santamaría en Madrid, Santceloni, capitaneado por Óscar Velasco en cocina, Abel Valverde en sala y David Robledo como sumiller, inauguró su propio local; un espacio agradable, divertido, moderno (decorado por Pascua Ortega), buena cocina, con carta, raciones, medias raciones, vinos por copa, precios contenidos y horario muy flexible. Mejores mimbres para La Cesta no los puede haber.
Del 13 de abril de 2011. Jordana Paiva en Madrid en boga…
LA CESTA: si lo que te apetece es cenar en un gatro bar, este es tu sitio
He ido un par de veces a La Cesta porque tenia "mono" en conocer este gastro-bar que es uno de los puntos de encuentro de los sibaritas de Madrid. La primera vez, con mi marido, nos gustó bastante. La segunda vez, con clientes de mi marido, pues nos gustó todavía mas. No sé, pero a mi punto de ver, es uno de estos restaurantes informales donde el "ir con amigos es un buen plan".
Y es que La Cesta es una de las grandes apuestas para el recurrido de los "mejores" bares de tapas de Madrid. Y no es para menos. Detrás está el "savoir faire" de Abel Valverde, Oscar Velasco y David Robledo. Para los que no les conocéis, son los "alma máter" del Restaurante Santceloni.
La Cesta te sorprende nada mas verle. Esta en el numero 10 de la Calle Recoletos. Una entrada sin mucha atención te lleva a un ambiente elegante y bastante singular. Tienes un bar donde tomarte una tapa con los mejores vinos relación calidad-precio, por copas (cosa rara en Madrid). Y si tienes la reserva hecha, te pasas a otro ambiente con bastantes mesas que te llevan a probar los mejores platos, con la estética mas en boga que puedes encontrar. Me encantó ir al aseo: simplemente no encontraba el baño ya que esta escondido detrás de una puerta deslizante totalmente artística.
Pero volviendo a la mesa, el maitre te propone sus mejores manjares: merece la pena probar la tosta de burrata, el tartar de ternera blanca que tiene un sabor impecable, las croquetas de jamón, la tortilla de patata (poco hecha, como a mi me gusta) y los chipirones a la plancha que están buenísimos. Todo esto de primero. Luego la butifarra catalana y los dados de solomillo son perfectos para terminar la cena junto con uno de los mas golosos postres que he probado últimamente, la galleta de almendra rota con manzana salteada. Todo esto, maridado con los vinos mas espléndidos que hayan en el mercado. Vinos de nuevas bodegas, pocos conocidos algunos de ellos, pero que bien elegidos por las manos y los conocimientos de David Robledo.
Y para terminar, si te apetece una copa, no dejes de disfrutar sus gin tonics, tan de moda en Madrid y tan bien servidos en La Cesta,
¡Os lo recomiendo al 100%!
Mayo de 2011. Adriám Cornejo en Conde Nast Traveler
Esta ciudad no deja de ofrecer nuevos escenarios pero sigue siendo una ciudad para los caminantes. Las terrazas se encuentran en su mejor momento y la ciudad estrena esta temporada un nuevo rostro. Hay algo que tendrás que encontrar: tiempo para hacerlo todo. Es fácil, es una ciudad acogedora, es Madrid.
La Cesta (Recoletos 10, tel. 91 140 06 96: lacesta.eu; precio medio: 30€). El equipo de Santceloni ha inaugurado uno de esos camaleónicos multiespacios non-stop condecoración fresca y toque vintage (firmado por Pascua Ortega). Amplia selección de vinos por copas y medias raciones.
Mayo de 2011. Álvaro Castro en Marie Claire
Bienvenidos a la primera edición de los prox gourmet Marie Claire. Un Jurado de excepción elige nuestros hoteles, restaurante, coctelerías y tiendas gastronómicas favoritas. Los ganadores son…
La Cesta. Madrid
Más tapas que triunfan. Los miembros del jurado (anónimamente) esperaron meses para tener mesa. El equipo de Sant Celoni (del fallecido Santi Santamaría) se ocupa aquí de raciones y platos (con guiños internacionales) que siempre apetecen. El acogedor diseño es de Pascua Ortega. www.lacesta.eu
Junio de 2011. Glamour
Apúntante a las nuevas tendencias para seguir haciendo planes trendy sin que tu presupuesto se desmorone.
La Cesta de Recoletos
El interiorista Pascua Ortega y los responsables de Santceloni (dos estrellas Michelin) están detrás del nuevo sitio it para gourmets. Ningún plato cuesta más de 20€ (lacesta.eu).
6 de marzo de 2012. Marta Fernández en Expansión
El formato asequible del equipo de Santceloni
La Cesta de Recoletos abrió en noviembre de 2010, con un reclamo evidente: sus artífices son el cocinero Óscar Velasco, el responsable de sala Abel Valverde y el sumiller David Robledo. Este trío es responsable de Santceloni, el restaurante del Hotel Hesperia Madrid que materializa un asesoramiento del fallecido Santi Santamaría. Tras demostrar su buen hacer en Santceloni, con dos estrellas Michelin, Velasco, Valverde y Robledo decidieron prestar su know how en La Cesta.
La fórmula es cocina española de mercado y se suma a la tendencia de los conceptos prêt-à-porter de chefs conocidos. Los tres profesionales se encargan del diseño de la carta (que se cambia cada tres meses) y de la oferta de vino, además de la supervisión del local, mientras en día a día de la cocina está delegada en el chef Adolfo Santos, que trabajó en Santceloni.
El local huye de la denominación gastrobar (bar de tapas modernizado), a favor del nombre bistró, con una carta sencilla a precios asequibles. Merece la pena probar la tortilla de patatas (11 euros), las corquetas (12 euros) y los garbanzos de Fuentesaúco con callos de bacalao (15 euros). Suele haber algún guiso del día y muchos platos que se sirven en tamaño degustación (media ración). El tique medio se sitúa entre los 33 y 37 euros. Está muy bien el pan, del obrador madrileño Quadra Panis. La carta de vinos consta de 70 referencias nacionales e internacionales, y hay interesantes opciones de vinos por copas.
Con interiorismo de Pascua Ortega, La Cesta es un acogedor local con más de setenta plazas. La entrada con una barra funciona como zona de espera y permite comer en varias mesas altas y en una baja junto a un gran ventanal. El comedor tiene un atractivo de una gran mesa rústica de madera. Al fondo, un par de letreros de neón con las palabras grill y bar auguran el toque casual de este rincón, el que diez plazas en dos barras paralelas permiten comer con vistas a la cocina acristalada. A mediodía, se llena de clientela de empresas. Por las noches, el local se anima y funciona como un espacio afterwork, gracias al atractivo de una buena selección de destilados.
Fogón curioso
Además de la carta, hay otras dos opciones: el Menú La Cesta que, por 39 euros, ofrece una fórmula para probar varios platos en formato más pequeño; y el Menú de Barra, a un precio de 24 euros, ideado para comer de forma rápida e integrado por un primer plato, un segundo y un postre (a elegir elegir entre tres alternativas en cada apartado). Si le interesa la trufa negra, puede ser momento de aprovechar la temporada y visitar La Cesta, que permite al cliente acompañar cualquier plato con este producto de lujo, con un coste adicional de 12 euros por 10 gramos.
La Cesta de Recoletos
Dónde: Recoletos, 10. Madrid. Tel. 911400696
Web: www.lacesta.eu
Fórmula: Bistró de cocina española Precios: 35 euros (tícket medio), 39 euos (Menú La Cesta) y 24 euros (Menú de Barra).
Horario: Cierra los domingos por la noche
15 de marzo de 2012. Rosalía en Explora Madrid!
Aunque plural y amiga de mezclas y fusiones, en Madrid hay muchas calles donde proliferan negocios de similares características. La Cuesta de Moyano, por ejemplo, es territorio de libreros; la de Atocha, de tiendas de ropa al por mayor y Hermosilla está cada vez más volcada en la decoración de lujo. Pero, ¿cuál es la calle de la gastronomía? Parece una pregunta difícil de responder porque aquí la buena mesa importa, y mucho. La respuesta puede sorprender, pero con toda probabilidad sea la Calle de Recoletos.
Con apenas 260 metros de extensión y eclipsada en el imaginario popular y turístico por el paseo del mismo nombre (la alameda más antigua de la capital, por cierto), la calle Recoletos alberga algunos de los mejores y más populares restaurantes de la capital. Nosotros la recorremos para ti y te damos los nombres de los sitios que no te puedes perder. Desde luego, más opciones y más a mano, imposible.
La Cesta de Recoletos (Recoletos 10, 911 40 06 96): uno de los jóvenes espacios gastronómicos más consolidados de la capital. ¿Su secreto? Comida excelente a precios razonables y un local de diseño que no eclipsa el sabor. Nuestros habitantes alaban la calidad de su carta y la posibilidad de beber excelentes vinos a la copa. Borja Mascarell lo tiene claro: “¿Qué hacer un sábado noche? No es posible responder otra cosa que ‘ir a cenar a La Cesta".
7 de abril de 2013. Esther Alvarado en El Mundo
Cada vez más las cocinas se parecen a laboratorios de Química. Pero de toda la vida cocinar ha estado a medio camino entre la alquimia y la pretecnología, como sedemuestra en el plato que aprendemos a preparar en La Cesta (calle de Recoletos. 10) con la ayuda de Javier Mora, el cocinero.
En principio, el huevo poché no tiene demasiado misterio. Pero, en realidad, requiere de dos o tres trucos ineludibles y de un poco de maña para que el aspecto del plato sea apetecible cuando se coloca ante los ojos del comensal.
El huevo pochado sobre berenjena con papada ibérica y reducción de oporto suena bastante más complejo de lo que es. Como lo que más tarda es la berenjena, hay que lavarla, cortarle la cabeza, embadurnarla en aceite, echarle sal y meterla en el horno por espacio de una hora aproximadamente. Lo que interesa de la berenjena es su carne, así es que cuando esté blanda por dentro. se saca, se vacla y se pone en un cazo al fuego con sal y aceite ahumado (o aceite de oliva en su defecto) y se le da vueltas hasta que queda con la textura casi de un puré.
Javier Mora, cocinero de este gastrobar de moda, nos enseña a pochar los huevos de una formamuy sencilla. Se necesita film de cocina y un trozo de cordel,además de un pequeño bol. Se coloca el trozo de fUm sobre la taza y se hunde un poco. Se echa un poco de aceite de oliva y el huevo crudo en su interior y, cuidando que no quede aire dentro, se cierra como si fuese un saquito. Se le da varias vueltas y cuando está bien apretado se cierra con un cordel. Después hay que ponerlo en agua que ya esté hirviendo y dejarlo nadar allí cinco minutos.
El huevo poche es uno de los platos más demandados de La Cesta y por eso continúa en la carta que acaba de renovarse este mismo fin de semana. Después de unos años apostando por la cocina de mercado con toques de sofisticación y una buena bodega, este gastrobar situado a dos pasos de Cibeles y de la Puerta de Alcalá añade ahora a su propuesta culinaria un atractivo más: una ambientación musical
elegante con toques de jazz, chillout y bossa novo.
8 de abril de 2013. Esther Alvarado en elmundo.es
No podíamos hacer ni una entrada más de este videoblog sin referirnosal peculiar arte de pochar los huevos. Así que elegimos el restaurante La Cesta (Recoletos, 10), cuya carta acaba de renovarse sin que de ella se haya eliminado uno de los platos más pedidos de la misma: el huevo pochado sobre berenjena con papada ibérica y reducción de oporto.
Suena bastante complejo, pero es más fácil de lo que parece. Como lo que más tarda es la berenjena, hay que lavarla, cortarle la cabeza, embadurnarla en aceite, echarle sal y meterla en el horno por espacio de una hora aproximadamente. Lo que interesa de la berenjea es su carne, así es que cuando esté blanda por dentro, se saca, se vacía y se pone en un cazo al fuego con sal y aceite ahumado (o aceite de oliva en su defecto)y se le da vueltas hasta que queda con la textura casi de un puré.
Javier Mora, cocinero de La Cesta, nos enseña a pochar los huevos de una forma muy sencilla. Si aprobó la asignatura de Trabajos Manuales en el colegio, podrá hacerlo. Se necesita film de cocina y un trozo de cordel, además de un pequeño bol (vale con una taza). Se coloca el trozo de film sobre la taza y se hunde un poco. Se echa un poco de aceite de oliva y el huevo crudo en su interior y, cuidando que no quede aire dentro, se cierra como si fuese un caramelo con un único extremo. Se le da varias vueltas y cuando está bien apretadito se cierra con un cordel.
El huevo hay que echarlo en agua que ya esté hirviendo y dejarlo nadar allí cinco minutos. Mientras, Mora marca la papada de cerdo ibérico en la plancha antes de meterla el mismo tiempo que el huevo esté cociendo (más el minuto preceptivo de reposo) en el horno a 180 grados para que termine de hacerse.
Sacar el huevo del plástico sin romperlo es un mérito que corresponde a dos cosas: el aceite que se echó al principio y el pulso del cocinero. El plato se sirve con una cama de la carne de berenjenas, el huevo con un poco de sal, la papada cortada en dados y un buen chorreón de una reducción de vino de Oporto. ¿Y de adorno? Una lluvia de cebollino o cualquier otra hierba fresca y aromática que tenga en casa.
5 de abril de 2013. Guiadelocio.com
Las cuatro tónicas Original Premium Mixers de Schweppes protagonizan una propuesta insólita de maridaje entre gin tonics, música y tapas de autor en La Cesta de Recoletos, el 'gastrobar' asesorado por los tres ases de Santceloni: Óscar Velasco, David Robledo y Abel Valverde.
El gin tonic clásico se sirve al ritmo del Boss. Lleva ginebra The London Nº 1 con tónica Schweppes original y es perfecto para disfrutar con una sencilla ensalada de vieiras, mientras suenan los acordes del Tougher than the rest de Springsteen. Al ritmo del Free Falling de Tom Petty llega el gin tonic más floral, elaborado con Tanqueray Nº Ten y tónica de azahar y lavanda; ideal con un ravioli de ternera blanca, tomate y orégano. Al gin tonic más intenso le ponen música los Strokes y suReptilia; una mezcla de G'Vine con tónica de ginger y cardamomo maridada con una tosta de burrata. Y el gin tonic rebelde y picante suena con el Runaway de Bon Jovi; Beefeater 24 con tónica de pimienta rosa maridados con terrina de foie.